Un joven de 20 años falleció esta madrugada en el Hospital Bicentenario de la localidad bonaerense de Ituzaingó, luego de agonizar durante horas producto de un disparo en la ingle que recibió durante la noche anterior por parte de un efectivo de la Policía de la Ciudad, quien también baleó a otra persona de la misma edad, cuando ambos se dirigían a jugar al fútbol. El agente quedó detenido y procesado por el delito de homicidio agravado en grado de tentativa, y sumó un caso más a la extensa lista de víctimas de gatillo fácil en la Argentina.
El joven Juan Cruz Leal pereció luego de pelear durante mucho tiempo del que estuvo en estado crítico, mientras que su amigo también de 20 años, Daniel Enrique Kuhne, fue dado de alta luego de que un disparo le atravesara la zona pectoral lateral sin producirle daños vitales. Fue él quien declaró cómo fue el episodio en el cual el efectivo Lucas Adrián Gómez de la División Servicio Especial Autopista de la fuerza de seguridad porteña, los atacó porque mientras volvía a su hogar,se asustó al creer que las dos víctimas eran ladrones.
Cuando a Kuhne le tocó declarar ante las autoridades explicó que con su amigo iban a jugar un partido de fútbol y en un momento una moto que iba delante se frenó y quien conducía disparó dos veces contra ellos a la altura del cruce de las calles Martín Rodríguez y Perdomo. Se trataba de Gómez, quien viajaba con su pareja. La hipótesis de que los chicos hubieran querido robarlos fue descartada en el momento y de plano, ya que no existieron ningún tipo de pruebas para demostrarlo y los testigos del caso fueron determinantes para describir lo ocurrido.
La declaración del autor del crimen reveló que todo fue por un susto, ya que según él observó que lo seguían en una moto, aunque en los hechos los jóvenes iban a jugar a la pelota. Según contó, la sospecha lo llevó a detenerse, identificarse como policía y a emitir los dos certeros disparos con su arma reglamentaria, la cual fue secuestrada, al igual que las dos vainas servidas calibre 9mm que había en el lugar. Las autoridades de la Unidad Fiscal de Investigación N°2 de Ituzaingó determinaron la detención del policía gatillo fácil y lo procesaron por homicidio agravado.
La Policía de la Ciudad, por su parte, le inició un sumario administrativo y lo separó de sus funciones. Desde la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) llevan años de reclamar que los efectivos policiales estén obligados a dejar sus armas reglamentarias en sus lugares de trabajo. La conclusión parte del extenso archivo de casos de gatillo fácil que elaboraron durante tantos años, en el cual se evidencia que muchos de los hechos se evitarían con sólo cambiar esa situación.
Al mismo tiempo, los antecedentes de impunidad son desalentadores alrededor del caso. La oficial de la Policía de la Ciudad Melina Luján San Roque recibió 4 años y medio de prisión domiciliaria por asesinar de cuatro balazos al joven de 17 años Santiago Dylan Santucho el 3 mayo de 2020 en la localidad bonaerense de José C. Paz. Los agravantes del caso son atroces. Disparó por la espalda, mintió en su declaración y abandonó en plena agonía al adolescente que estaba a una cuadra de la casa e iba a acompañar a tomar el colectivo a su amigo que se había quedado a dormir.