Durante más de 24 horas, la angustia se apoderó de la familia de Luciana, la adolescente de apenas 15 años de Colonia Caroya que había desaparecido. Su búsqueda mantuvo en vilo a Córdoba desde el mediodía del lunes. La incertidumbre crecía minuto a minuto mientras cientos de efectivos desplegaban un operativo sin precedentes para intentar encontrarla. La noticia que todos esperaban llegó finalmente este martes por la tarde. Fue el propio ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, quien confirmó el desenlace a través de sus redes sociales. "ENCONTRAMOS A LUCIANA SANA Y SALVA", escribió el funcionario.
Minutos después, amplió la información ante los medios y reveló el momento más esperado por la familia: "La han encontrado bien, en buen estado de salud y ahora está en el hospital atendiéndose". Y agregó una frase que puso fin a las horas más oscuras de la búsqueda: "Luciana está viva, está bien y está con su mamá". La adolescente había sido vista por última vez alrededor de las 12 del lunes, cuando salió del Colegio Bonoris, donde cursa sus estudios. Como hacía habitualmente, debía encontrarse con su hermana en una parada cercana para regresar junto a su madre y su padrastro. Pero algo ocurrió. Cuando su hermana salió de clases, Luciana ya no estaba.
La alarma se encendió rápidamente. "Salió del colegio y su celular se apagó", había explicado durante la búsqueda Luis Gutiérrez, abogado de la familia. La ausencia de noticias durante las siguientes horas provocó una creciente preocupación. La madre realizó la denuncia y la Fiscalía de Instrucción de Jesús María activó inmediatamente un operativo que fue escalando con el correr del tiempo. Lo que comenzó como una búsqueda local terminó convirtiéndose en un despliegue masivo. Participaron más de 300 efectivos entre policías, bomberos y agentes especializados.
Se utilizaron helicópteros, drones, perros rastreadores, móviles policiales y personal del Departamento de Unidades de Alto Riesgo (DUAR). El propio Quinteros se trasladó a la zona para supervisar los trabajos. "No vamos a parar hasta encontrarla", había prometido durante una conferencia de prensa mientras los rastrillajes avanzaban en Colonia Caroya, Jesús María, Sinsacate y zonas rurales cercanas. La investigación intentó reconstruir cada uno de los movimientos de la adolescente. Se analizaron cámaras de seguridad, registros telefónicos, actividad en redes sociales y testimonios de familiares, amigos y compañeros de escuela.
La desaparición alcanzó tal magnitud que el Ministerio de Seguridad de la Nación activó el Alerta Sofía, el sistema destinado a la búsqueda urgente de niños, niñas y adolescentes que podrían encontrarse en situación de riesgo. Mientras avanzaban las tareas de búsqueda, diferentes versiones comenzaron a circular. Una compañera aseguró haber visto a Luciana regresar al colegio para ir al baño. Sin embargo, las autoridades descartaron esa hipótesis. "Tenemos testimonios muy claros" que indican que la joven abandonó efectivamente la institución, sostuvo Quinteros.
La desesperación crecía con el paso de las horas. No había imágenes concluyentes, no había contacto telefónico y tampoco pistas firmes sobre su paradero. Por eso la noticia de su aparición fue recibida con enorme alivio. "La encontramos sana y salva", reiteró Quinteros, quien además reveló que fue él mismo quien pudo comunicarle la noticia a la familia. "Yo mismo le di la noticia personalmente a la mamá", contó.
Según informó el ministro, Luciana fue hallada en la ciudad de Jesús María. Por el momento, las autoridades mantienen bajo reserva las circunstancias en las que fue encontrada y será la Fiscalía de Jesús María la que brinde precisiones sobre la investigación y lo ocurrido durante las horas en las que permaneció desaparecida.