Una madrugada de terror terminó con una familia destruida en la localidad bonaerense de Ezpeleta, partido de Quilmes. Zoraida Angélica Suárez Medrano, una mujer de 44 años y madre de seis hijos, fue asesinada de un disparo cuando intentó defender a una de sus hijas de una violenta banda de delincuentes que irrumpió en su vivienda para robar. El brutal episodio ocurrió pasadas las 12 de la noche en una casa ubicada sobre la calle Baradero al 4500, donde la víctima vivía junto a su familia. Según las primeras reconstrucciones, los ladrones ingresaron por la parte trasera del terreno y sorprendieron a quienes estaban dentro de la propiedad.
De acuerdo con los primeros datos de la investigación, los asaltantes vestían ropa oscura y chalecos similares a los utilizados por trabajadores del transporte o la logística. Una vez adentro, el escenario se convirtió en una verdadera pesadilla. Mientras exigían dinero y objetos de valor, los delincuentes tomaron a una de las hijas de Zoraida. La mujer no dudó en intervenir para protegerla y fue en ese momento cuando comenzó un forcejeo con uno de los asaltantes.
El delincuente le disparó a quemarropa. El proyectil impactó en la axila izquierda y le provocó gravísimas heridas internas. Tras concretar el ataque, los ladrones escaparon con apenas dos teléfonos celulares y una bicicleta, dejando a la mujer gravemente herida y a toda la familia sumida en la desesperación. Un llamado al 911 alertó a las autoridades y efectivos del Comando de Patrullas de Quilmes acudieron rápidamente al lugar.
Zoraida fue trasladada de urgencia al Hospital Z.G.A. Dr. Isidoro Iriarte, donde los médicos hicieron todo lo posible por salvarle la vida, pero las lesiones eran irreversibles. Horas más tarde falleció. La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 4 del Departamento Judicial de Quilmes, que investiga el caso como homicidio en ocasión de robo.
Peritos de la Policía Científica trabajaron en la escena del crimen y ordenaron la autopsia del cuerpo, mientras los responsables continúan prófugos. El dolor de la familia quedó reflejado en el estremecedor testimonio de Antonella, una de las hijas de la víctima, quien reconstruyó los minutos más dramáticos del asalto en declaraciones a Todo Noticias (TN). "Es una mujer que crió sola a sus hijos, siempre saliendo adelante por ellos, luchando como pudo. Ella estaba enferma", expresó entre lágrimas.
La joven explicó que su madre perdió la vida intentando salvar a su hermana menor, Luana, que había quedado en manos de los delincuentes. "Estaba tratando de defender a Luana porque la agarraron. Ella al momento del impulso de desesperación salió corriendo al hall y la agarraron de los pelos y se la llevaron con un fierro en la cabeza. Le pedían plata 'o te la mato'", recordó.
Pese a las amenazas, Zoraida decidió enfrentar a los asaltantes. Según el relato de Antonella, uno de ellos la sujetó del cuello y le disparó durante el forcejeo. La hija mayor sostuvo que eran cuatro los delincuentes que ingresaron a la vivienda, aunque sospecha que había más cómplices esperando en el exterior. La violencia comenzó desde el instante en que irrumpieron en la casa. "Cuando entraron dijeron 'esto es un allanamiento', supuestamente. Y se llevaron a mi mamá, me la arrastraron hasta afuera y la tiraron como a un perro", relató Antonella.
La escena quedó marcada por la brutalidad del ataque. Según contó la joven, todavía hay manchas de sangre en las paredes de la vivienda producto de cómo los delincuentes arrastraron a la mujer hasta la vereda después de dispararle. La familia también sospecha que el crimen pudo haber tenido un componente personal. "Era alguien conocido", aseguró Antonella, convencida de que su madre alcanzó a reconocer a uno de los atacantes y que esa pudo haber sido la razón por la que decidieron ejecutarla.
La hija de la víctima contó que Zoraida llegó al hospital prácticamente sin signos de conciencia. "Llegó casi inconsciente al hospital. Perdió mucha sangre, le pegaron con una escopeta tumbera. Yo pido Justicia, que se resuelva esto. Dejaron a una familia hecha pedazos", reclamó. Mientras la investigación avanza para identificar y detener a los responsables, seis hijos enfrentan ahora el dolor de haber perdido a la mujer que, según ellos mismos describen, dedicó toda su vida a sacarlos adelante. Una madre que, en el instante más desesperante, eligió proteger a su hija aun sabiendo que podía costarle la vida.