Melisa Heredia, la madre de Agostina Vega, la niña de 14 años que fue asesinada y violada en Córdoba en una causa que tiene como principal sospechoso al detenido Claudio Gabriel Barrelier, pidió perpetua para los responsables y exigió que la investigación avance sobre sus lazos políticos, como el ex concejal del Partido Justicialista (PJ) Ricardo Moreno, quien según la mujer "le pagaba todos sus mocos".
Heredia dio un testimonio durísimo ante las cámaras de TN, que tuvo una particularidad única y pocas veces vista: sus lágrimas brotaron de su rostro durante toda la entrevista, casi como si fuera una fuente de agua. La madre de Vega reconoció que no sabe muchos detalles de lo que le sucedió a su hija. "Sólo sé que este tipo me la mató, me la violó", soltó entre un llanto interminable. "No puedo dormir con lo que ha pasado", aseguró, luego de asegurarse "satisfecha con lo que" hizo hasta el momento el fiscal de instrucción Raúl Garzón. "A ellos les tienen que dar perpetua, porque me hicieron un daño enorme. A mi hija no la voy a ver más. La extraño todos los días de mi vida", reclamó.
La mujer protestó contra "todo lo que se ha dicho sobre" la víctima. "Me la han tratado de todo. A mí también. Esta gente que opina por opinar, sin saber la verdad", lamentó. "No entiendo por qué han sido tan crueles conmigo y con mi hija. Nos han destrozado la vida. No le deseo a nadie pasar por lo que he estado pasando, ni a mi peor enemigo. Porque es horrible. Es estar muerto en vida. Uno no se prepara nunca para la muerte de un hijo y menos que te la saquen así de esa forma", añadió.
"Para mí hay más involucrados. Todo el círculo de Barrelier está involucrado. Estoy conforme con lo que viene haciendo el fiscal. Los quiero a todos presos. Lo quiero preso hasta a Ricardo Moreno. Al juez que lo dejó salir, que lo tuvo preso 20 días. Al que más quiero preso es a Moreno, porque él le pagaba todo lo que él hacía. Todas las maldades que él hacía se las pagaba él", insistió en relación a la presunta responsabilidad del ex concejal.
"Todos los que estaban en la casa. Todos deben haber escuchado algo. Mi hija pidió ayuda. Y nadie hizo nada. ¿Cómo nadie va a escuchar a una nena de 14 años a los gritos? Algo escucharon. Todos saben lo que pasó. ¿Tan monstruos pueden ser de hacerle tanto daño a una nena?", remarcó, completamente quebrada por la situación.
"Yo a Barrelier lo conocía, pero pensé que era un amigo como cualquier persona que vos podés pensar que es tu amigo y que nunca le va a hacer daño a tu hija. Todo el círculo de Barrelier, los chicos que jugaban al fútbol con él, han quedado en shock. Hay muchos que los han tenido que internar porque se han descompensado porque nunca se imaginaron que iba a hacer una cosa así", reveló sobre el entorno de uno de los detenidos por el femicidio de su hija.
Para Heredia, el sospechoso "llevó engañada a su casa" a su hija, quien no conocía donde él vivía. "Yo del círculo de Barrelier sabía que tenía la conexión política esta con Ricardo Moreno, que era el que le pagaba todos los mocos que él se mandaba. Pero no sabía nada más de todo lo que se habló de él, de lo que conozco ahora, de toda esa oscuridad que él tiene. Yo no sabía. No hubiese tenido nunca relación con una persona así porque no estoy criada de esa forma", señaló.
En relación a la anterior detención que había tenido con una acusación de violencia de género y abuso sexual, reveló que había convencido a su entorno de su inocencia. "¿Qué te podés imaginar que él había hecho una cosa así cuando estaba libre?", se preguntó. "A todos nosotros nos dijo que esa era una cama política que la habían hecho", explicó después. Sobre Soledad Andreani, otra de las detenidas por encubrimiento, confesó que la vio sólo dos veces. "Nunca tuve relación con ella. No era mi amiga, nada. La vi de vista que fue a verlo a él que fue a jugar una vez al fútbol", sumó.
Sobre el detenido Osvaldo Fasetta, confirmó que comenzó a sospechar de él en el medio de la búsqueda de la que fue parte. "Mientras buscábamos a mi hija él estaba todo el tiempo con el teléfono. Ahora pienso que él le estaba avisando cosas a Barrelier. Para mí es cómplice de él también".
Las sospechas de Heredia sobre Barrelier comenzaron con la llamada y la revelación del remisero Ariel, quien la llamó por teléfono con la información de que había estado con el detenido. "Él a mí me mintió todo el tiempo. Porque yo estaba pensando con que la tenía el supuesto auto rojo, que se había ido con el tal Franco. Yo pensaba eso. Cuando el remisero me dice que la había visto con él, ahí nomás me fui a ampliar la denuncia, di nombre, apellido, la dirección. Y no se movieron rápido. Ni siquiera cuando fui hacer la denuncia yo apenas me enteré. Me tuvieron desde las 4 a las 9 de la mañana para tomarme la denuncia", reclamó.
Su recuerdo y la tarea más difícil: seguir adelante
"Este mes va a ser muy difícil porque ella cumpliría sus quince años. Ya le habíamos organizado su fiesta, ya habíamos elegido vestido. Es algo muy doloroso", lanzó Heredia, completamente quebrada. "Yo me acuesto y sueño con su sonrisa y con sus gritos llamándome. La sueño todos los días de mi vida. Mi vida no va a ser nunca más normal. Era una nena mi hija", aportó segundos después.
"Mi hija era una nena muy inocente. Ella jugaba con su hermanito de ocho años, era una nenita más", describió Heredia. "Tengo que seguir viviendo porque tengo un hijo, pero si no lo tuviera me hubiese ido con él", reconoció la madre de la fallecida. "Era mi todo. Éramos compañeras. Patinaba, hacía deporte, estaba federada, salió campeona en su primer zonal. Era una nena hermosa. Todos sus compañeros la quieren. Sus amigas están destruidas. Todos los días han ido a visitarme, hemos llorado juntas. Les he pedido que no me dejen sola, que vayan porque es como que yo la veo a mi hija ahí entre ellas. Todos la extrañan un montón. Mi familia está destruida. Ella era la chispita de la familia", concluyó.