La conmoción por el violento episodio ocurrido en una escuela de González Catán, en el partido bonaerense de La Matanza, continúa mientras un adolescente de 15 años se recupera de las heridas que sufrió tras recibir un disparo de un compañero de 17. En medio de la angustia, Sandra, la mamá de la víctima, rompió el silencio, dio detalles sobre el estado de salud de su hijo y reveló que el agresor había sido su amigo.
El hecho tuvo lugar en uno de los baños de la Escuela N° 58 "Independencia Argentina", ubicada en la localidad de Villa Dorrego. Allí, un estudiante de 17 años disparó contra otro de 15, provocándole heridas de arma de fuego en el abdomen y en uno de sus brazos.

Tras el ataque, el adolescente herido recibió las primeras atenciones médicas dentro del establecimiento educativo y luego fue trasladado en un vehículo particular al Hospital Simplemente Evita, donde debió ser intervenido quirúrgicamente. Por su parte, el presunto agresor fue detenido en la escuela.
En diálogo con la prensa, Sandra llevó tranquilidad sobre la evolución de su hijo, aunque reconoció que todavía atraviesa momentos de mucho dolor. "Gracias a Dios lo operaron, le extrajeron la bala. Está dolorido, pero fuera de peligro", manifestó.
La mujer contó que se encontraba trabajando cuando recibió un llamado desde la institución para informarle que su hijo había sufrido un accidente. En un primer momento, creyó que se había lastimado durante una clase de educación física, pero la situación era mucho más grave de lo que imaginaba: "Casi me desmayo", recordó sobre el instante en el que se enteró de que el adolescente había recibido un disparo dentro del colegio.

Con respecto a cómo se desencadenó el episodio, Sandra reconstruyó lo sucedido a partir del relato que le hizo su hijo. Según explicó, el estudiante de 17 años habría llevado un arma de fuego al establecimiento y la sacó en el baño para mostrársela a sus compañeros: "Dice que le apuntaba a todos los chicos y desgraciadamente le dio a él", sostuvo. Además, señaló que, de acuerdo con la información que recibió, el propio agresor habría confirmado esa misma versión de los hechos.
Sin embargo, la mamá de la víctima también tuvo que salir a desmentir las versiones que comenzaron a circular después del ataque y que vinculaban el episodio con un supuesto intento de robo: "Mi nene nunca tuvo problema con nadie, lo quiere todo el mundo", aseguró, y fue contundente al rechazar las acusaciones: "Salieron versiones de que mi hijo estaba robando, pero es todo mentira".
Uno de los aspectos que más impactó a la familia fue el vínculo que existía entre los dos adolescentes. Sandra reveló que, si bien no conoce personalmente al joven que efectuó el disparo, sabía quién era porque años atrás ambos chicos habían concurrido a un comedor junto a sus respectivas familias.
Según recordó, su hijo y el presunto agresor habían mantenido una amistad tiempo atrás, aunque desconoce cómo era la relación entre ellos en la actualidad. En ese sentido, expuso la incredulidad que todavía atraviesa al adolescente herido: "No puede creer que haya sido su amigo". La mujer también explicó que su contacto con la institución educativa se limitaba principalmente a las ocasiones en las que los docentes la convocaban por cuestiones escolares. Por ese motivo, aseguró que no mantenía un vínculo cercano con las familias de los demás estudiantes.
Mientras el chico de 15 años continúa recuperándose de la operación y permanece fuera de peligro, la investigación intenta determinar cómo ingresó el arma de fuego a la escuela y cuáles fueron las circunstancias exactas en las que se produjo el disparo. El episodio generó preocupación entre las familias de la comunidad educativa, mientras la Justicia avanza con las actuaciones para esclarecer lo sucedido dentro del establecimiento de González Catán.

