"Me están matando en vida con lo que me hicieron. El daño que me están haciendo no, no, no se dan cuenta". Stella Maris Castro, la mamá de Lara Gutiérrez, la adolescente de 15 años asesinada en el triple crimen de Florencio Varela, habla desde un lugar donde el duelo volvió a empezar. La filtración del video en el que se ve a su hija siendo torturada, días antes de su asesinato, le arrancó lo poco que había logrado reconstruir: "Volví al principio. Estoy desgastada, estoy muy mal. Está toda la familia destrozada".
El daño no terminó con la filtración; es que el material circuló por las redes hasta convertirse en stickers, y sus hijos menores quedaron expuestos a esas imágenes. Por este hecho, Stella pasó tres semanas sin salir de su casa y, cabe aclarar que hoy sostiene su atención psicológica solo por teléfono, mientras intenta evitar que sus otros hijos vuelvan a toparse con el video.

La pregunta que hoy atraviesa la causa es por dónde se filtró: el recorrido del material, reconstruido por la abogada de la querella, empieza lejos del expediente principal. El 6 de octubre, en un operativo antinarcóticos en San Isidro, se secuestraron 200 kilos de cocaína y varios teléfonos. Al analizar uno de ellos con el software forense UFED apareció el video que estaba en el celular que pertenecía a Pablo Daniel Macalopu Cafferata, alias "Roger", un ciudadano peruano detenido en esa causa.
La jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, advirtió la conexión con el triple crimen y envió una copia al Juzgado Federal N.° 2 de Morón, a cargo del juez Jorge Rodríguez. Además, aunque les prohibió el acceso a las partes de su expediente, autorizó que la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la División de Crimen Organizado de la Policía Bonaerense revisaran el material. Así, al menos cuatro eslabones tuvieron acceso al registro: dos juzgados y dos fuerzas de seguridad, ahora en la mira porque podrían ser el punto de la filtración.

Rodríguez llegó a enviarle un oficio a su colega de San Isidro para pedirle que extremara los cuidados por la sensibilidad del contenido pero, tres semanas después, el video estaba en las redes. Tras la intervención de la Fiscalía, el medio que lo había publicado lo retiró, aunque dejó una captura fija.
Lo más grave es que la familia ya lo había advertido; de hecho, cuando la abogada supo de la existencia del video, un viernes a la noche de octubre, pidió de inmediato medidas de resguardo. "Pedimos el resguardo, que se lo pidió la doctora, y no hubo el resguardo", confirmó la madre de Lara en el programa de Mauro Zeta en Blender.

Para ella, la responsabilidad tiene nombre y apellido: "Acá estaban a cargo los dos jueces, que son los responsables de que se haya filtrado, porque eran ellos los que tenían la responsabilidad de custodiar ese video". La querella va en la misma línea y anticipa una denuncia contra toda la cadena de custodia desde el origen: "Acá hay una responsabilidad institucional solidaria", sostuvo la abogada.
La causa principal sigue con secreto de sumario: hay 16 detenidos con prisión preventiva y cinco prófugos, por los que se ofrecen recompensas de diez millones de pesos cada uno. Aun así, la mamá de Lara no piensa rendirse: "Yo voy a seguir luchando por la justicia de mi hija, porque yo quiero que paguen lo que le hicieron".
Ante situaciones de violencia de género está disponible la Línea 144, gratuita y las 24 horas.

