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Violencia adulta

Una fiesta, una pelea y un ladrillo: una mujer detenida por provocarle una fractura de cráneo a una beba de cuatro meses

El ataque ocurrió en Santiago del Estero durante un altercado vecinal. La acusada, una docente de 23 años, fue detenida por lesiones graves.

11 Febrero de 2026 09:11
La acusada, una docente de 23 años, fue detenida por lesiones graves.

La música seguía sonando en el Parque Güemes, en Termas de Río Hondo. Era una fiesta local, familias reunidas, calor de verano y discusiones que empezaban como tantas otras. Pero en segundos todo se volvió caos: gritos, empujones y un ladrillo volando por el aire. No dio en el blanco que buscaba. Golpeó la cabeza de una beba de apenas cuatro meses. La niña estaba en brazos de su hermano -también menor- cuando el proyectil impactó de lleno. 

El golpe fue brutal. La pequeña sufrió una fractura de cráneo y debió ser trasladada de urgencia para salvarle la vida. "Es un hecho de una irracionalidad absoluta; la menor quedó en medio de un conflicto de adultos que casi termina en tragedia", describieron fuentes cercanas a la investigación. La secuencia ocurrió la noche del 8 de febrero durante una celebración en el Playón Kori Killa - Parque Güemes. Según la denuncia, el enfrentamiento comenzó como un altercado entre mayores. 

En medio de la pelea, una joven tomó un ladrillo -o una piedra, según distintos testimonios- y lo lanzó con violencia. El objeto no impactó en la persona contra la que iba dirigido: dio en la cabeza de la beba. El hermano que la sostenía perdió el conocimiento y sufrió convulsiones. La madre corrió desesperada hacia un centro de salud. Primero fue al CIS Termas, luego al Hospital del Niño Jesús y finalmente a un sanatorio en Tucumán. La pequeña logró sobrevivir.

Aunque fue dada de alta y permanece fuera de peligro, el fiscal Rafael Zanni remarcó que el desenlace pudo haber sido fatal. La principal acusada es A. O. Y., una docente de educación especial de 23 años. Fue detenida de madrugada y trasladada primero al CIS Termas, luego a la Comisaría de la Mujer y finalmente a la Alcaidía Zona Sur. La Justicia la imputó por lesiones graves y dispuso prisión preventiva por 15 días mientras avanza la investigación.

La menor sobrevivió, pero la Justicia investiga un episodio que pudo ser fatal.

Ahora la causa intenta reconstruir cada segundo: trayectoria del objeto, responsabilidades y conductas durante la pelea. Testigos y familiares ya declararon y se realizan peritajes técnicos. Uno de los puntos más inquietantes es la conducta posterior. Según la reconstrucción judicial, en medio del conflicto la acusada habría filmado la escena con su teléfono en lugar de intervenir para proteger a la menor. La defensa alegó que una cirugía en su mano le impedía actuar, aunque no presentó documentación médica concluyente.  La investigación continúa, pero una certeza ya quedó: la violencia adulta puede caer, literalmente, sobre quien menos puede defenderse.