La abogada e influencer Agostina Páez permanecerá en Brasil y enfrentará un juicio por el delito de injuria racial, luego de que la fiscalía de Río de Janeiro desestimara su solicitud de extradición a Argentina. La decisión, basada en la gravedad del caso y en la necesidad de garantizar una correcta administración de justicia, marca un nuevo capítulo en un caso ejemplificador en casos de racismo en Latinoamérica.
El hecho ocurrió a mediados de enero en un bar del exclusivo barrio de Ipanema, en Río de Janeiro. Según los videos que se volvieron rápidamente virales , Páez protagonizó una discusión con los mozos del establecimiento y culminó insultándolos con términos racistas, llamándolos "monos" y realizando gestos que imitaban al animal, desatando indignación tanto en Brasil como en Argentina.
Tras analizar las imágenes y tomar declaración a los trabajadores afectados, la Policía Civil dio por terminada la investigación pocos días después de los lamentables hechos. Las pruebas recolectadas llevaron al Poder Judicial de Río de Janeiro a dictar prisión preventiva para Páez, quien desde entonces permanece en Brasil con tobillera electrónica y tiene prohibido salir del país. Además, su pasaporte fue retenido.
En su defensa, la abogada declaró ante la policía que los gestos no estaban dirigidos a los trabajadores del bar, sino a sus amigas, calificándolos como una "broma". Sin embargo, esta explicación no convenció a las autoridades brasileñas, quienes consideraron que las acciones de Páez constituyen injuria racial, un delito equiparado al racismo en la legislación brasileña.
Cabe recordar que la normativa brasilera establece penas de dos a cinco años de prisión para este tipo de conductas; para el colmo, no permite el beneficio de excarcelación bajo fianza.
Es por eso que, a través de su abogado defensor, Sebastián Robles, Páez intentó primero obtener su libertad bajo medidas menos restrictivas, argumentando que estaba "desesperada y muerta de miedo", según un video publicado en sus redes sociales. Al no prosperar esta solicitud, Robles presentó un pedido para que la acusada fuera extraditada a Argentina y enfrentara el proceso judicial en su país natal.
Sin embargo, todos son malas noticias para la abogada nacida en Santiago del Estero porque este martes 4 de marzo, la fiscal Fabiola Souza Tardin Costa desestimó el pedido de extradición. En su dictamen, la funcionaria judicial afirmó que "la petición no merece ser aceptada debido a que la acusada responde por la comisión de un delito grave" y sostuvo que permitir su salida del territorio brasileño podría generar "demoras y dificultades operativas e incertidumbres en cuanto a la eficacia de la jurisdicción".
La fiscalía también explicó que autorizar el regreso de Páez a Argentina durante la etapa de instrucción penal "compromete la regularidad de la persecución penal y debilita los mecanismos de control jurisdiccional". En este sentido, Tardin Costa enfatizó la importancia de garantizar un proceso judicial rápido y efectivo dentro del marco legal brasileño.
En su resolución, Tardin Costa destacó la gravedad del delito imputado a Páez: "Las injurias raciales atentan contra la dignidad de la persona humana y los valores fundamentales de la igualdad y la lucha contra la discriminación racial", señaló la fiscal. Estas palabras reflejan el compromiso del sistema judicial brasileño con el combate al racismo y la protección de los derechos fundamentales.
Tras emitir su opinión sobre el caso, la fiscal solicitó al Juzgado Penal N°37 de Río de Janeiro, encargado del expediente, que convoque con urgencia una audiencia de instrucción para dar inicio al juicio. Según Fabiola Souza Tardin Costa, esta medida debe ser implementada "con la mayor brevedad posible, en nombre del principio del derecho a un juicio rápido".