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"Es el presidente que votamos"

"Acá parece que los únicos que hemos evadido seríamos Manuel y yo": el contratista de Adorni admitió pagos "en negro"

Matías Tabar confirmó que la remodelación de la casa del jefe de Gabinete costó USD 245 mil.

14 Mayo de 2026 11:59
El contratista Matías Tabar confirmó ante la Justicia que Manuel Adorni le pagó US$ 245.000 en efectivo por los arreglos en su casa en Indio Cua.

La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni sumó un capítulo explosivo. El contratista Matías Tabar, encargado de la remodelación de la casa del funcionario en el country Indio Cuá, reconoció públicamente que los pagos de la obra fueron realizados "en negro", en efectivo y en dólares, y lanzó una frase que desató una fuerte polémica: "Acá parece que los únicos que hemos evadido serían Manuel y yo".

Lejos de intentar despegar al jefe de Gabinete, Tabar terminó describiendo con naturalidad un circuito de informalidad económica que contradice el discurso de transparencia y legalidad que el Gobierno libertario dice defender. "Todo fue en efectivo", admitió el contratista en diálogo con Radio Rivadavia. Y agregó: "Yo con él me manejaba en dólares". La obra de la vivienda ubicada en Indio Cuá, según confirmó el propio Tabar, terminó costando 245 mil dólares, casi el triple del presupuesto inicial."La obra se demoró un poco más de lo normal. No sabía que iba a terminar costando eso la obra", sostuvo.

El contratista relató que conoció a Adorni -a quien llamó reiteradamente "Manu"- en abril de 2024, a través de una inmobiliaria del barrio privado. Según explicó, la propiedad "estaba bien estructuralmente pero no estaba buena en gustos" y el funcionario quería "darle una lavadita de cara". Sin embargo, aquella "lavadita de cara" terminó convertida en una remodelación millonaria bajo la lupa judicial. En otro tramo de la entrevista, Tabar naturalizó la evasión fiscal dentro del negocio de la construcción y hasta intentó justificarla como una práctica generalizada: "Ninguna persona en Argentina que se esté construyendo una casa declara todo".

Y profundizó: "Entonces, si yo hoy me tuviese que hacer una casa y tengo que empezar a facturar todo, es imposible que el blanco, como se dice ahora, te dé". El contratista insistió en que no fue una maniobra propuesta específicamente por Adorni. "No es que a mí vino él y me propuso hagamos esto y tiene que ser en negro", explicó. Pero al mismo tiempo reconoció que el funcionario tampoco exigía documentación respaldatoria. "Él no me pedía recibos", admitió. Las declaraciones impactan de lleno en la causa que tramitan el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita, quienes investigan el crecimiento patrimonial del jefe de Gabinete.

Además, los funcionarios analizan gastos inmobiliarios, movimientos financieros y pagos realizados fuera del circuito bancario. Tabar incluso reconoció que sabía las consecuencias que podía tener presentarse ante la Justicia. "Tampoco me quedaba mucha alternativa", se sinceró. Pese a todo, el contratista evitó confrontar con Adorni y se mostró afectivamente cercano al funcionario. "Lo adoro. A él, a su familia", afirmó. "Es una persona con la cual conviví casi un año y medio", agregó, antes de resumir el escándalo con una frase cargada de resignación: "Es una cagada tener que transitar todo esto".

La entrevista también dejó otra definición que golpea de lleno sobre una problemática estructural: la economía informal en el sector de la construcción. "Acá todo el mundo trabaja en negro", lanzó Tabar. Aunque luego intentó matizar: "No quiere decir que esté bien". El contratista sostuvo además que la obra no tenía lujos extravagantes y buscó relativizar el monto final. "No es una casa despampanante, es una casa chica. Fue una obra sencilla, de muy buen gusto", describió. "No tiene nada despampanante la casa. Se le hizo un buen trabajo de pintura, se hicieron un montón de muebles, una parrilla", insistió.

Pero mientras intentaba bajar el tono del escándalo, sus propias palabras exponían una operatoria completamente informal alrededor de una obra de casi un cuarto de millón de dólares realizada para uno de los funcionarios más poderosos del Gobierno nacional. La situación se vuelve todavía más incómoda para el oficialismo porque ocurre en medio del discurso permanente de ajuste, control fiscal y combate contra "la casta", impulsado por el presidente Javier Milei. Consultado sobre esa contradicción, Tabar salió en defensa del funcionario libertario. "No es una persona que esté pensando en dañar al país, no me dio esa sensación", aseguró.

Manuel Adorni

Y agregó: "Si pecó, pecó de poca experiencia. Por una pavada termina desencadenando en un despelote nacional". En paralelo, el contratista reveló el fuerte impacto personal que tuvo la causa judicial y mediática sobre su familia. "Fueron días de llantos por aparecer en la tele, en Internet", contó. "Salía a caminar con el perro y aparecían carteles que decían cosas mías, que soy un chorro, un delincuente", relató. Incluso dijo haber perdonado a Milei después de que el Presidente lo tratara públicamente de kirchnerista. "Me shockeó en su momento, pero entiendo que es el presidente que votamos", expresó.