El gobierno de Javier Milei atraviesa una nueva turbulencia interna. Este miércoles, en la Quinta de Olivos, el Presidente recibió al ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, quien volvió a la carga con su intención de abandonar el cargo tras varios intentos fallidos de renuncia. La escena se repite desde octubre: un funcionario que expresa su voluntad de irse, un mandatario que demora la decisión y una interna que se recalienta en los pasillos del poder. "Cúneo se va a ir cuando Milei le acepte la renuncia", habíand eslizado fuentes al tanto de las negociaciones. Sin embargo, dentro del Gabinete convivían versiones contrapuestas.
De hecho, uno de los involucrados sostuvo en diálogo con NA: "Veremos si se define hoy". Otro fue contundente: "No habrá definición hasta después del viaje". Milei parte este viernes hacia Estados Unidos para participar de la Cumbre de líderes latinoamericanos en Miami y luego de la "Argentina Week" en Nueva York. La incógnita era saber si el Presidente iba a buscar mostrar orden antes de subirse al avión o si patearía la definición para evitar que la crisis opaque su agenda internacional.
Lo cierto es que ocurríó lo primero., A través de sus redes sociales, el mandatario despidió al flamante ex ministro de Justicia. "Muchas gracias Mariano por estos más de dos años de incansable trabajo", escribió el presidente junto a una postal donde se lo ve al lado de su hermana y de Cúneo Libarona. "El nuevo Ministro de Justicia es el doctor Juan Bautista Mahiques quien continuará trabajando para hacer grande a la Argentina nuevamente. VLLC!", anunció.
Cúneo Libarona era uno de los tres ministros que sobrevivían desde el inicio de la gestión libertaria en diciembre de 2023. Ya en la antesala de las elecciones de octubre había intentado dar un paso al costado, pero recibió llamados de Milei y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, para que permaneciera "hasta abril". Su continuidad, sin embargo, nunca fue gratuita. La cartera de Justicia es un botín estratégico: allí se definen ternas, vacantes y el delicado proceso de completar más de 300 cargos en la justicia federal, además de la eventual designación de dos nuevos jueces de la Corte Suprema y del Procurador General.
En ese tablero también juega fuerte el asesor presidencial Santiago Caputo, quien colocó como secretario de Justicia a Sebastián Amerio. La permanencia de Cúneo obturó que el área quedara bajo control total del llamado "caputismo", una tensión que nunca terminó de resolverse. Ahora, con críticas por el funcionamiento de la cartera y la necesidad de reordenar el frente judicial, Karina Milei buscaría incidir directamente en el nuevo tándem ministerial.
El principal candidato que sonaba para reemplazar a Cúneo Libarona era Juan Bautista Mahiques, actual fiscal general porteño y titular de la Asociación Internacional de Fiscales, quien expresó este miércoles su agradecimiento al presidente Javier Milei por su "confianza" para nombrarlo en esa cartera y enfatizó que "sin Justicia no hay futuro posible". "Agradezco al Presidente Javier Milei por la confianza para asumir esta responsabilidad. Su liderazgo ha sido claro al marcar el camino: sin justicia no hay futuro posible", afirmó en su cuenta de X y remarcó que "ese rumbo exige instituciones que funcionen con arreglo al Estado de Derecho y un sistema jurídico con reglas claras y estables, que reconstruya la confianza pública, brinde seguridad real y un marco previsible para quien cumple la ley".
También aparecían en carpeta el ex intendente de Mar del Plata Guillermo Montenegro, el fiscal federal Carlos Stornelli, el titular de la Procuración del Tesoro Santiago Castro Videla y el camarista Mariano Borinsky. En paralelo, crece la versión de que el apoderado de La Libertad Avanza, Santiago Viola, hombre cercano a Karina Milei, podría convertirse en número dos del Ministerio y representante del Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura.
Desde el entorno de Caputo anticipan resistencia, aunque admiten que la última palabra será del Presidente. Cúneo Libarona argumenta motivos personales para su salida. A los 65 años, asegura que desea regresar al ámbito privado, dedicar tiempo a su familia y a la vida académica. En su entorno sostienen que se va "con ciclo cumplido", tras impulsar la implementación del sistema acusatorio en 17 provincias y la aprobación del nuevo Régimen Penal Juvenil, que fijó en 14 años la edad mínima de imputabilidad.
Pero más allá de los logros que exhibe el ministro, la discusión de fondo es política: quién controla la llave del Poder Judicial en una administración que necesita nombramientos estratégicos para consolidar su proyecto. En un gobierno atravesado por disputas silenciosas, la posible salida de Cúneo Libarona es una pieza clave en la arquitectura del poder libertario. Y, una vez más, la decisión queda en manos de Milei, que intenta ordenar su equipo mientras la interna, lejos de disiparse, vuelve a asomar.