La reelección de Javier Milei ya no depende solo de Javier Milei. En plena gira por Francia, los gobernadores que acompañaron al Presidente le dejaron a Diego Santilli un mensaje que sonó a ultimátum.
"Todavía pueden ganar en primera vuelta pero si hacen alianzas con los gobernadores". La frase, que reveló Ámbito, expone la urgencia que recorre a la Casa Rosada de cara a las elecciones 2027: sin los caciques provinciales, el balotaje es un riesgo real y su resultado, incierto.
Dentro de La Libertad Avanza se impuso la jugada de Santiago Caputo: acuerdos de no interferencia territorial con los gobernadores. Lo que hasta hace poco era una opción táctica ahora es una cuestión de supervivencia política.
El trato es simple: el Gobierno nacional se abstendría de presentar candidatos propios competitivos en las provincias, para dejarles el camino libre a los gobernadores hacia sus reelecciones. A cambio, pide dos cosas: primero, apoyo en el Congreso para blindar la agenda del Presidente, desde el Presupuesto 2027 hasta la suspensión de las PASO y, en segundo lugar pero no menos fundamental, el respaldo territorial en la elección presidencial de octubre.
La referencia son las elecciones del año pasado. En 2025, La Libertad Avanza obtuvo el 40,7% de los votos a nivel nacional armando frentes con los oficialismos locales en apenas cinco distritos: Ciudad de Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, San Luis y Chaco.
Ahora la Casa Rosada quiere extender ese esquema a otras siete provincias: Catamarca, Tucumán, Salta, San Juan, Chubut, Río Negro y Neuquén. El objetivo es blindar un piso del 40% y evitar una segunda vuelta.
Qué gobernadores están en la mesa
El núcleo duro del acuerdo sería un lote de 13 gobernadores. Varios estuvieron en París junto a Milei y Santilli durante la Argentina Week: Alfredo Cornejo (Mendoza), Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos), este último uno de los articuladores entre la Casa Rosada y la liga de mandatarios dialoguistas.
La necesidad es mutua. A Milei le urge llegar a octubre sin una seguidilla de derrotas en las elecciones provinciales, que los gobernadores van a adelantar en sus distritos. Y a ellos les conviene no tener un candidato libertario fuerte enfrente.
Pero hay un detalle que mantiene las dudas entre los caciques provinciales. Ni Milei ni Santilli tienen la decisión final sobre los cierres electorales en las provincias. Todo depende de Karina Milei y, con la hermana del Presidente, representa la línea opuesta a la de Santiago Caputo: la de imponer candidatos propios en cada distrito.
Pero hay otro factor que apura al Gobierno. Varios gobernadores mencionaron la posibilidad de que Patricia Bullrich encare una candidatura presidencial propia, una tercera vía que no sea ni libertaria ni peronista y que podría tentar a los mandatarios provinciales.
El tablero quedó planteado en París. Los gobernadores pusieron las condiciones, la oposición interna asoma y el reloj electoral ya corre. La reelección que el Gobierno de La Libertad Avanza daba por hecha ahora se negocia provincia por provincia.