El martes 6 de octubre, la Universidad de Buenos Aires (UBA) le entregó a Lionel Messi el título de Doctor Honoris Causa, horas antes de su último partido con la Selección. Ese mismo día, a pocos kilómetros, una enorme bandera con una sola palabra volvió a cubrir la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales: "REMATE". La misma universidad que distinguía al mejor jugador del mundo denunciaba que la están dejando sin plata para funcionar. Y lo hacía justo enfrente del Fan Fest donde miles de personas festejaban.
De un lado de la avenida, en Ciudad Universitaria, estaba el Fan Fest "Gracias, Leo", armado para seguir la despedida del capitán. Del otro, la bandera gigante colgada por estudiantes, docentes e investigadores para reclamar por el financiamiento de las universidades públicas y por la situación de la ciencia.
La convivencia no fue del todo tranquila. Según el exdecano de Exactas y físico Jorge Aliaga, la Policía de la Ciudad habría pedido que retiraran la bandera por estar frente al evento. La bandera, de todos modos, siguió a la vista durante toda la jornada.
Una bandera que viene de los '90
La palabra no es nueva. En septiembre de 1992, en pleno gobierno de Carlos Menem, la comunidad de Exactas colgó una bandera con esa misma consigna sobre el Pabellón II, durante unas jornadas en defensa de la educación pública y la investigación científica. Eran los años del ajuste, las privatizaciones y el "que se vayan a lavar los platos" para los científicos.

Treinta y cuatro años después, el símbolo volvió. "La bandera de remate vuelve a estar en la facultad de Cs. Exactas como en la década del 90", escribió Luis Baraldo, químico, investigador del CONICET y ex vicedecano de la facultad.
No fue un gesto improvisado. En junio de este año, el Consejo Directivo de Exactas dejó asentado formalmente que la comunidad había confeccionado una nueva bandera como parte de las protestas por la falta de aplicación de la Ley 27.795.
Que el símbolo de la resistencia al menemismo reaparezca durante el gobierno de Javier Milei, que reivindica a Menem como el mejor presidente de la historia, tampoco parece casualidad.
350 días sin cumplir la ley
Desde la cuenta oficial de Exactas señalaron que el Gobierno lleva 350 días sin aplicar la Ley de Financiamiento Universitario, y reclamaron su cumplimiento para garantizar un presupuesto acorde y salarios dignos para docentes y no docentes.

La ley fue sancionada por el Congreso en octubre de 2025. Establece recursos para funcionamiento, infraestructura e investigación, y la actualización de los sueldos del personal universitario.
El Gobierno la promulgó, pero con una trampa: condicionó su ejecución a que se definieran las fuentes de financiamiento y se incluyeran las partidas en el Presupuesto, invocando el artículo 5 de la Ley 24.629. En los hechos, la dejó en suspenso.

El conflicto lleva meses en tribunales. En diciembre de 2025, el juez federal Martín Cormick ordenó aplicar los artículos 5 y 6 de la ley, sobre la actualización de los salarios y de las becas estudiantiles. La Cámara lo confirmó en marzo y la medida quedó firme en junio, cuando la Corte Suprema rechazó los recursos del Ejecutivo.
Y este martes, el mismo día de la bandera y del doctorado, Cormick fue al fondo de la cuestión: declaró inconstitucional el mecanismo que usó el Gobierno para condicionar la ley mediante el Decreto 759/2025. Sostuvo que el Ejecutivo no podía volver a suspender una norma sancionada por el Congreso y ordenó su cumplimiento inmediato. La decisión todavía puede ser apelada.

Ahí está la paradoja completa. La universidad pública argentina, la que formó premios Nobel y la que eligió honrar al mejor futbolista de todos los tiempos, tuvo que colgar un cartel de remate el mismo día de la fiesta. Un país que llena un estadio para despedir a su ídolo y que, cruzando la calle, discute si les paga a sus docentes. Lionel Messi se fue con un título bajo el brazo pero la universidad que se lo dio sigue esperando, hace casi un año, que el Gobierno cumpla una ley.

