Mientras Manuel Adorni intenta salvar su pellejo y enfrenta una fuerte polémica tras admitir que mantuvo ahorros no declarados, algunos referentes de La Libertad Avanza parecieran habitar una realidad paralela. Lejos de cualquier gesto de preocupación por el escándalo que sacude al oficialismo, eligieron las redes sociales, el baile y los festejos.
En las últimas horas se viralizó un video de la legisladora libertaria Lucía Montenegro bailando de manera efusiva junto al embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas. Fue la propia diputada quien compartió las imágenes en su cuenta de Instagram y acompañó la publicación con una frase que no pasó inadvertida: "La próxima Bombón Asesino".
Las reacciones no tardaron en llegar. Entre los comentarios, numerosos usuarios cuestionaron tanto el tono de la publicación como el contexto político en el que fue difundida: "Así de serios son: como la declaración jurada de Adorni"; "Nunca antes una Argentina tan sometida y entregada al abuso"; "Dejá de pelotudeces, el país está al horno" y "Qué desagradable tener que fingir que la estás pasando bien cuando la gente la pasa cada vez peor", fueron algunos de los mensajes que se multiplicaron debajo del video.
No es la primera vez que Montenegro queda envuelta en una polémica. Este año organizó en la Legislatura porteña un debate denominado "Los presos inocentes", donde se puso en discusión la existencia de falsas denuncias por violencia de género, una iniciativa que recibió el rechazo de organizaciones feministas y de derechos humanos.
También en 2025 fue duramente cuestionada tras encabezar una celebración con más de 300 maestros de artes marciales en el Salón Dorado de la Legislatura porteña, un evento que generó críticas por el uso de recursos públicos y por el carácter partidario de la actividad.
Ese mismo año, Montenegro y su padre, Antonio quedaron bajo investigación de la Fiscalía Federal N.º 1 por presuntas irregularidades vinculadas a gastos sin comprobantes y aportes no declarados durante la campaña presidencial de José Luis Espert en 2019.
En 2024, además, fue denunciada por el comedor comunitario Los Principitos, de la Villa 31, junto a organizaciones sociales que la acusaron de haber retenido más de 3.500 litros de leche correspondientes al programa "Desafío Tambero", entregando apenas una pequeña parte a la institución para la que estaban destinados.
Un año antes había protagonizado otro episodio controvertido cuando, junto a la entonces diputada Victoria Villarruel, ofició de co-anfitriona de un homenaje a las denominadas "víctimas del terrorismo", una actividad que provocó repudio y manifestaciones en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires.
Mientras tanto, el gobierno de La Libertad Avanza atraviesa una de sus semanas más incómodas. Las explicaciones de Javier Milei sobre distintos escándalos acumulan contradicciones, los funcionarios quedan expuestos por sus propias declaraciones y las promesas de transparencia chocan una y otra vez contra la realidad. Sin embargo, en lugar de asumir responsabilidades o dar respuestas claras, buena parte del oficialismo parece optar por la puesta en escena permanente.
Entre justificaciones inverosímiles, discursos que se contradicen, funcionarios que admiten irregularidades y diputadas como Lucía Montenegro que sueñan con convertirse en "Bombón Asesino", La Libertad Avanza transmite una imagen cada vez más alejada de los problemas cotidianos de millones de argentinos: una dirigencia que prometió terminar con los privilegios y la casta, pero que cada vez parece más ocupada en reírse de una sociedad a la que le exige sacrificios mientras ella misma convierte la política en un espectáculo.