La confirmación de Manuel Adorni sobre la presentación de su demorada declaración jurada desató una catarata de reacciones en redes sociales y medios de comunicación. La indignación no solo apuntó contra el jefe de Gabinete por haber admitido que mantuvo parte de su patrimonio fuera de los controles fiscales, sino también contra el gobierno de La Libertad Avanza que, pese a la gravedad de los hechos, continúa respaldándolo sin fisuras.
Luego de que Adorni reconociera en televisión haber ocultado alrededor de 500.000 dólares producto de inversiones en bitcoins no declaradas y justificara la maniobra al afirmar que actuó "como la mayoría de los argentinos que tuvo la suerte de ahorrar", figuras públicas, periodistas y usuarios cuestionaron tanto sus explicaciones como la pasividad oficial frente al escándalo.

Yanina Latorre fue una de las primeras en reaccionar. "No entiendo que lo sigan bancando. Esto es una vergüenza absoluta, un cínico que nos toma de boludos", escribió al compartir un posteo de Clarín que replicaba una de las frases más polémicas del funcionario: "Toda la vida ahorramos y lo hicimos en negro como lo ha hecho la mayoría de los argentinos".
Lejos de quedarse ahí, la conductora continuó reposteando mensajes críticos. Entre ellos, uno que apuntaba directamente al Presidente: "No entiendo cómo Milei lo respalda, semejante mentiroso. Lo que más interesa ahora es saber por qué respalda a este chanta mentiroso". También compartió memes vinculados al caso y a la situación patrimonial del funcionario.

Marcela Feudale también utilizó su cuenta de X para burlarse de las explicaciones de Adorni. Para hacerlo recurrió a una imagen viral del entonces vocero presidencial cocinando un asado en condiciones austeras: "Jajajajajaj 500.000 lucas verdes ahorradas en un pendrive, 2 jubiladas prestamistas, 1 depto en oferta jajajajajja contate otro", escribió.
Por su parte, Flor de la V reaccionó con ironía. La conductora compartió otra fotografía de un asado y acompañó la publicación únicamente con un emoji llorando de risa. La imagen estaba acompañada por la leyenda: "Acá supuestamente tenía 800 mil dólares, el loco. Re bien lo disimulaba".

Sin embargo, una de las críticas más contundentes llegó desde el periodismo político. En Radio Rivadavia, Nelson Castro se mostró sorprendido por la naturalidad con la que Adorni habló de sus ahorros no declarados.
"En cualquier otra circunstancia, gobierno, y además, esto significa la inmediata renuncia del funcionario", sostuvo el periodista. Luego remarcó: "Un funcionario no puede y no debe evadir impuestos".

Castro también marcó lo que considera una doble vara dentro de la administración libertaria: "El Gobierno estaría criticando a cualquiera de nosotros que fuéramos evasores y nos estaría señalando".
Finalmente, el conductor apuntó contra la decisión del oficialismo de sostener políticamente al funcionario pese a la polémica: "Un verdadero bochorno, una verdadera vergüenza. Una confirmación de que toda la información que veníamos dando los periodistas era absolutamente cierta, al margen de la otra causa que queda, que es la del origen de los fondos", afirmó.
Las repercusiones también llegaron al humor político. Desde Vorterix, Guille Aquino ironizó sobre las declaraciones de Adorni durante una transmisión en vivo. "Perdón, encontré un pendrive, qué cosa curiosa", dijo mientras simulaba buscar objetos por el estudio.
"Mirá si hay algo acá. Algunos pendrive tienen guita", agregó entre risas. Luego continuó con las bromas: "¿Qué tendrá el pendrive de la maceta? No tiene nombre", anticipando que el tema atravesaría gran parte del programa.
La burla hacía referencia a una de las explicaciones más insólitas que dio el funcionario. Consultado sobre por qué conservó durante años un capital equivalente a cientos de miles de dólares en bitcoins almacenados en una billetera fría por fuera del sistema financiero, Adorni respondió: "Yo soy coleccionista de computadoras y cosas viejas. Más allá de que la ganancia era importante, me lo guardé como un trofeo".
Mientras la oposición reclama explicaciones y crecen las dudas sobre el origen y la declaración de esos fondos, la postura del Gobierno libertario sigue siendo la misma: cerrar filas detrás de uno de sus principales funcionarios. Una defensa que para muchos no hace más que profundizar el escándalo y erosionar el discurso de transparencia que Javier Milei prometió desde el primer día de gestión.

