En una semana donde el mundo mira con nerviosismo la tensión en Medio Oriente, el precio del petróleo y los movimientos de la Reserva Federal de Estados Unidos, Argentina se prepara para recibir a la persona que tiene, literalmente, el destino de la economía nacional en sus manos. Kristalina Georgieva, la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), aterriza este lunes en Buenos Aires en una visita que trasciende lo protocolar: es un desembarco que definirá el rumbo de la soberanía financiera y marcará el pulso de los mercados para lo que queda del año.
Se trata de un gesto político de una magnitud asombrosa: aunque Argentina es el principal deudor del organismo —con un 34% de las acreencias totales—, la búlgara nunca había pisado suelo argentino desde que asumió en 2019. Su llegada es el espaldarazo definitivo a la administración de Javier Milei, el alumno pródigo que cumple con las tareas de ajuste pero que además las aplica con un entusiasmo que asombra hasta al propio Fondo.
La agenda de Georgieva en el país será corta pero de una intensidad eléctrica. Cada foto institucional tendrá una lectura profunda sobre el respaldo al programa económico vigente.
- Lunes al mediodía. La actividad oficial arrancará con una conferencia de prensa conjunta entre Kristalina Georgieva y el ministro de Economía, Luis Caputo, en el Palacio de Hacienda. Será el momento de las definiciones técnicas y de las señales hacia los inversores que esperan señales sobre el futuro de las reservas.
- Lunes por la tarde. La titular del FMI se trasladará a la Casa Rosada para un encuentro mano a mano con el presidente Milei, en un gesto histórico: nunca antes una referenta del FMI había estado presente en una reunión ampliada con todo el Gabinete nacional
- Encuentro con el BCRA. Dentro de su estadía, Georgieva mantendrá una reunión clave con Santiago Bausili, titular del Banco Central, para analizar la evolución de la inflación y la acumulación de divisas, dos de los puntos que el organismo sigue con lupa.
- Agenda con el sector privado. También habrá tiempo para encuentros con académicos, estudiantes y referentes del sector privado, buscando palpar el clima social y empresarial ante el ajuste.
Vaca Muerta: adiós a la soberanía energética
El martes, la agenda se trasladará al corazón productivo del país. Georgieva viajará a Neuquén para visitar Vaca Muerta. Este no es un detalle menor: el FMI sabe que el futuro de la capacidad de pago de la Argentina y su estabilidad a largo plazo dependen de la riqueza que subyace en esas tierras.
La recorrida por la joya de la corona energética nacional simboliza el interés del organismo en la "economía real" que debe sustentar el ajuste financiero. En un contexto global de crisis energética, que la dueña del Fondo pise el barro de Vaca Muerta es un mensaje claro sobre dónde están puestas las fichas de la recuperación soberana.
La última vez que una titular del FMI visitó el país con una agenda bilateral fue Christine Lagarde en 2018, poco después del préstamo récord otorgado a Mauricio Macri. Hoy, Georgieva llega para validar un proceso de estabilización que, si bien muestra grietas en lo social, fue elogiado por el organismo en términos de desinflación y equilibrio fiscal.
Evidentemente, la intención de Kristalina Georgieva no es otra que respaldar políticamente a quizás el único gobierno que aplicó placenteramente y con creces el ajuste que el organismo solicita a los jubilados, estudiantes y personas con discapacidad. En estas 48 horas, se juega mucho más que una revisión técnica: se juega la viabilidad de un modelo que tiene al Fondo Monetario Internacional como su principal aliado internacional.