La política argentina vivió un episodio inesperado el pasado martes, cuando Miguel Ángel Pichetto, exjefe de bloque del Senado durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner, cruzó las puertas de San José 1111 para reunirse con la expresidenta. Este encuentro, que parecía improbable tras años de distanciamiento, mueve el avispero del peronismo en un contexto en el que las papas queman y el movimiento busca el rumbo político desesperadamente con el avance de la ultraderecha de Javier Milei.
Según trascendió, ambos líderes decidieron dejar de lado el pasado para enfocarse en el futuro del movimiento peronista. Fuentes cercanas a Pichetto aseguran que, pese a las diferencias ideológicas y políticas, el actual diputado nacional guarda respeto por Cristina, especialmente por su rol histórico dentro del peronismo.
Sin embargo, la reunión no estuvo exenta de lecturas políticas: el gesto de Pichetto se interpreta como un mensaje directo a Axel Kicillof, actual presidente del PJ bonaerense, quien queda en una posición incómoda frente a la evidente centralidad de Cristina en las decisiones estratégicas.
El gobernador bonaerense es, fue y será un blanco frecuente de las críticas de Pichetto, particularmente en lo que respecta a su visión económica. "Si quiere realmente reordenar su proyecto presidencial y tener una alternativa política seria, tiene que cambiar su perspectiva y sus ideas", habría dicho Pichetto según publicó LPO.
En cuanto a los temas tratados, se especula que la conversación giró en torno a la necesidad de reconstruir un peronismo capaz de enfrentar los desafíos electorales de 2027. Pichetto abogó por una plataforma que priorice la defensa de la industria nacional y las grandes empresas argentinas, sectores que, según él, están siendo golpeados por las importaciones chinas y las propuestas económicas de Milei. En este sentido, el diputado también habría planteado la importancia de tender puentes entre el kirchnerismo y los sectores no kirchneristas del peronismo, especialmente aquellos con base en el interior del país que es donde se está dando la fragmentación más grave con fuertes críticas a La Cámpora.
El contexto actual también añade una capa de complejidad al movimiento de Pichetto. Su cercanía con sectores del bloque Fuerza Patria y su reciente discurso en favor de la unidad peronista contrastan con su relación ambigua con el presidente de las fuerzas del cielo: si bien no forma parte del espacio libertario, Pichetto evita confrontar directamente con Milei y enfatiza la necesidad de proteger a los grandes empresarios nacionales frente a las propuestas disruptivas del economista.
Este encuentro entre Cristina Fernández de Kirchner y Miguel Ángel Pichetto reabre heridas dentro del peronismo y planta una duda sobre las aspiraciones de liderazgo de Axel Kicillof: ¿será este el primer paso hacia una reunificación?