El inicio de clases ya empieza a ser una preocupación para muchos papás y maestros que se preparan para recibir nuevamente a los chicos en las aulas. En un contexto en el que el gobierno de turno apunta contra la educación pública, Ian Moche volvió a alzar la voz para denunciar, además, la falta de compromiso estatal con los nenes con discapacidad.
A través de un video difundido en redes sociales, el activista puso el foco en la no aplicación de la Ley de Emergencia en Discapacidad, una norma que —según recordó— intentó aprobarse en al menos cuatro oportunidades desde septiembre, sin avances concretos.
"Nuestros derechos no se cumplen porque saben que queda menos de un mes para que empiecen las clases y nadie sabe si van a abrir las escuelas especiales, nadie sabe si vamos a poder tener acompañantes, nadie sabe si vamos a poder acceder a medicación, transporte, a nuestros derechos... a la educación a la salud", comenzó Moche.
Mientras el presidente Javier Milei se muestra más interesado en brillar sobre un escenario como cantante frustrado o en promover la venta del país a grandes empresas extranjeras, el activista remarcó que la falta de implementación de la ley está teniendo consecuencias graves y urgentes. Según indicó, en los últimos meses 12 personas —entre niños, adolescentes y adultos— se suicidaron por no poder acceder a terapias ni tratamientos indispensables.
"La magnitud a la que llegó esto es muy grave. Nadie sabe qué va a pasar este año", sostuvo, y agregó que recién el 4 de febrero se retomaría el debate legislativo, mientras miles de familias continúan sumidas en un escenario de total incertidumbre.
Ian también cuestionó la falta de visibilidad del tema en los medios de comunicación y la ausencia de testimonios de personas con discapacidad en los debates públicos. Al mismo tiempo, criticó el uso de frases vacías y condescendientes como "pobrecitos los discapacitados": "Hablan panelistas que no cuentan la realidad. No se invita a activistas ni a personas con discapacidad a hablar de lo que está pasando", señaló.
Por otro lado, destacó el rol de muchas madres que, además de criar, deben gestionar en soledad tratamientos y trámites, y sostener económicamente a sus familias, sin acompañamiento estatal ni social.
Con tan solo pocos años de vida, Ian demostró un razonamiento más sólido que el de un presidente que se hace llamar "El León" e invitó a que la discapacidad sea planteada como un problema social y no individual, ya que nadie está exento de atravesar una situación de discapacidad, ya sea de manera directa o a través de un familiar o ser querido: "No hace falta vivir la discapacidad para entenderla, hace falta empatía", afirmó.
Finalmente, Ian Moche llamó a difundir el reclamo, exigir que los medios abran el micrófono y que la discapacidad vuelva a ser reconocida como una prioridad real: "No nos vamos a cansar hasta que se respeten nuestros derechos", concluyó.