El fiscal federal Gerardo Pollicita se encuentra a la espera de la información reservada de la declaración jurada del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su esposa, Bettina Angeletti, para definir si extiende el período de análisis hacia atrás en el tiempo en la causa por la que investiga al funcionario por enriquecimiento ilícito, y demanda más medidas de prueba.
Según se filtró desde la Justicia, el ingreso a escena del pendrive de los Bitcoin que declaró el vocero, exige nuevas medidas para analizar lo verosímil de la situación y sus transacciones de la criptomoneda, las cuales quedan eternamente grabadas y registradas por la tecnología de blockchain que las componen.
De esta manera, toda la versión de Adorni que no existía hasta el último miércoles y que se contradice con diversos testimonios que brindó el economista en los últimos años, se transforma en algo prácticamente infalsificable o al menos que la Justicia puede constatar de manera fehaciente.
La necesidad de ampliar los tiempos de la investigación se sostiene en términos legales en que la adquisición de las cripto sucedió antes del plazo que puede investigar en esta causa Pollicita, a partir de las declaraciones juradas que presentó el funcionario ante la Oficina Anticorrupación (OA).
La solicitud del representante del Ministerio Público Fiscal es para poder abordar a fondo esa cuestión, además de los otros elementos de la información reservada que podrá analizar con la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero (DAFI), la unidad del Ministerio Público dedicada a investigaciones de este tipo.
El presidente de la Nación, Javier Milei, afirmó en diversas oportunidades ante los medios de comunicación que no despedirá a su jefe de Gabinete ni le pedirá la renuncia, aunque es probable que ese panorama cambie si la Justicia comprueba sus sospechas. Adorni pasó su peor semana y su perspectiva como funcionario público parece cada vez más improbable.