La polémica se retroalimenta sola en la gestión de Javier Milei y esta vez fue la fiscal federal Alejandra Mángano quien le puso picante al asunto cuando solicitó este jueves 23 de abril que se archive la denuncia penal presentada contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su esposa, Bettina Julieta Angeletti.
La causa, que había sido iniciada por el abogado Gregorio Dalbón, giraba en torno al viaje de Angeletti en el avión presidencial durante la visita oficial a Nueva York en marzo pasado, en el marco de la Argentina Week donde Adorni alegó necesitar ir acompañado de Bettina Julieta pues iba a "deslomarse". Según la fiscal, no existió delito alguno en este episodio.
El dictamen, entregado al juez federal Daniel Rafecas, concluyó que "la información relevada en esta investigación permite descartar la comisión de conductas delictivas en los términos planteados", dejando así al funcionario más cercano al presidente Milei fuera del radar judicial por este caso.
El núcleo de la denuncia se centraba en una supuesta "malversación de caudales públicos", un delito que implica desviar fondos del Estado para fines personales. Sin embargo, tras una serie de medidas de prueba y pedidos de informes a organismos oficiales, Mángano destacó que el viaje de Bettina Angeletti no generó costos adicionales para el Estado.
Según el dictamen, su presencia en el avión presidencial "no implicó ninguna erogación presupuestaria particular o extraordinaria, menos aún cuando existían más de 10 plazas disponibles para cada uno de los tramos aéreos realizados entre el 6 y el 11 de marzo". Además, subrayó que la decisión de invitar a Angeletti fue tomada por la Presidencia de la Nación y que esta "constituye un uso razonable de la discrecionalidad de las decisiones presidenciales".
En cuanto al alojamiento en Nueva York -que fue más lujoso de lo que cualquier argentino de a pie podría gastar- Mángano determinó que no hubo ningún gasto adicional derivado de la presencia de Angeletti, ya que las habitaciones reservadas se pagaron bajo la modalidad de base doble. En otras palabras, la fiscal explicó que el costo habría sido el mismo si Adorni hubiera viajado solo.
Por último, se analizó el regreso del jefe de Gabinete y su esposa en un vuelo comercial en primera clase; allí la fiscal confirmó que el pasaje de Adorni fue pagado por la Jefatura de Gabinete, algo que está "previsto por la normativa para funcionarios de alta jerarquía". Sin embargo, aclaró que el pasaje de Angeletti fue costeado con fondos privados, lo que descarta cualquier irregularidad según ella.
Adorni zafó, pero no del todo
El archivo de esta causa representa un alivio efímero para Manuel Adorni, quien enfrenta otras investigaciones judiciales más complejas: hay dos expedientes abiertos en el juzgado federal de Ariel Lijo y bajo la órbita del fiscal Gerardo Pollicita.
Uno de ellos está relacionado con enriquecimiento ilícito, mientras que el otro indaga posibles "dádivas" vinculadas a un viaje en avión privado a Punta del Este, presuntamente financiado por Marcelo Grandio, periodista amigo del funcionario y contratista de la TV Pública.
Por ahora, el blindaje judicial parece intacto... pero mientras las causas abiertas sigan su curso, las sombras sobre Manuel Adorni y su entorno no se alumbrarán tan fácilmente.