En un contexto de creciente desgaste político y con una causa judicial que suma nuevos elementos comprometedores, Manuel Adorni volverá a ponerse al frente de una reunión de Gabinete este viernes a las 14 en Casa Rosada. El encuentro se dará apenas días después de que el arquitecto encargado de remodelar su casa en el country Indio Cuá declarara ante la Justicia que recibió US$245 mil en efectivo y sin factura para realizar las obras.
La convocatoria ocurre en un momento especialmente incómodo para el Gobierno de Javier Milei, que intenta recuperar la iniciativa política mientras la investigación por presunto enriquecimiento ilícito amenaza con escalar y afectar directamente al corazón del oficialismo. El caso tomó nuevo impulso este lunes, cuando Matías Tabar, socio del grupo Alta Arquitectura y responsable de las refacciones en la propiedad de Adorni en Exaltación de la Cruz, se presentó en Comodoro Py ante el fiscal federal Gerardo Pollicita. Allí confirmó que recibió "245.000 dólares en efectivo" para ejecutar una obra que incluyó pisos, paredes, un quincho, pileta y hasta una cascada en el jardín.
La cifra encendió aún más las alarmas porque supera ampliamente los US$120 mil que, según trascendió, el funcionario habría desembolsado originalmente para adquirir la vivienda. Además, Tabar precisó que las remodelaciones se realizaron sobre un lote de 400 metros cuadrados durante un período de diez meses, entre septiembre de 2024 y julio de 2025. Como parte de su declaración, el contratista entregó documentación vinculada a la obra -presupuestos, contratos y facturas- y también dejó su teléfono celular para que la Justicia perite las conversaciones mantenidas con Adorni y con su esposa, Bettina Angeletti.
Según trascendió, el arquitecto admitió haber borrado mensajes, un dato que incrementó el interés de los investigadores por reconstruir el circuito financiero y determinar el origen de los fondos utilizados. Pese a la gravedad de las revelaciones, en el Gobierno salieron rápidamente a intentar desacreditar la información. Desde el entorno del jefe de Gabinete negaron que la remodelación haya costado semejante suma y buscaron relativizar el testimonio del contratista. "Ese no es el monto. Cualquiera que conozca la casa sabe que no vale ese dinero", sostuvo una fuente de Jefatura de Gabinete en diálogo con TN.
Además, cerca del funcionario afirmaron que Tabar se había comprometido a entregar una factura detallada por todos los trabajos realizados, pero "nunca lo hizo". Incluso advirtieron que, si se detectaran inconsistencias en la declaración del arquitecto, Adorni responderá "con las denuncias correspondientes". Sin embargo, el expediente continúa avanzando y esta semana tendrá un nuevo capítulo. El miércoles deberá declarar Leandro Miano, hijastro de Claudia Sbabo -una de las jubiladas que habría prestado dinero al funcionario- y socio de Pablo Martín Feijoo, hijo de la otra acreedora mencionada en la investigación.
Se trata del gestor de la compra del departamento que Adorni adquirió en Caballito. La Justicia le exigirá a Miano que entregue su celular, además de facturas y tickets vinculados al pago de expensas y refacciones de esa propiedad, con el objetivo de corroborar si los movimientos económicos coinciden con lo declarado hasta ahora en la causa. Mientras tanto, el oficialismo intenta mostrar una imagen de normalidad institucional. En la última reunión de Gabinete realizada en abril, Milei había ratificado públicamente su respaldo a Adorni, aun cuando el funcionario ya estaba bajo investigación judicial.
En ese encuentro, el Presidente pidió a sus ministros que "cumplan los objetivos" de cada cartera y que centralicen las demandas de gestión a través del jefe de Gabinete, una señal política interpretada como un fuerte respaldo interno. Incluso, tras retirarse de aquella reunión junto a su hermana Karina Milei, el mandatario dejó a Adorni al frente del encuentro, en un gesto de confianza que ahora vuelve a quedar bajo tensión por el avance del expediente judicial.
La nueva reunión ministerial también coincide con otro desafío para el Gobierno: la necesidad de reactivar una agenda política y legislativa golpeada por los conflictos internos, el desgaste económico y las crecientes denuncias contra funcionarios del círculo presidencial. Milei viajará esta semana a Estados Unidos para participar del Instituto Milken y, hasta el momento, no está confirmado si asistirá al encuentro del viernes en Casa Rosada.
En ese escenario, el Gobierno busca transmitir una imagen de gestión y control político, aunque la causa por el patrimonio de Adorni amenaza con transformarse en un nuevo foco de desgaste para una administración que había prometido "terminar con los privilegios de la casta", pero que ahora enfrenta cuestionamientos por millonarias operaciones en efectivo, declaraciones contradictorias y sospechas sobre el origen del dinero utilizado por uno de sus funcionarios más cercanos.