El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, reapareció este lunes 4 de mayo en una conferencia de prensa en Casa Rosada tras un mes completo silencio en la sala de periodistas. Fiel a su estilo y con tono desafiante, el funcionario negó varias veces las acusaciones de enriquecimiento ilícito en su contra aunque también negó sistemáticamente que se haya cercenado la libertad de expresión en el país gobernado por las fuerzas del cielo de La Libertad Avanza.
La conferencia estuvo cargada de declaraciones polémicas. En primer lugar, el jefe de ministros justificó la decisión del Gobierno de restringir durante más de diez días el acceso de periodistas a la Casa Rosada, argumentando que se trató de una cuestión de seguridad, después de un registro realizado con una cámara "espía" en áreas no autorizadas por el periodista Ignacio Salerno, material que luego fue difundido en el canal TN.
Sobre esto, expresó tajante: "Hace algunos días tomamos conocimiento de una filmación mediante una cámara espía en espacios no autorizados por parte de un periodista acreditado. Material que posteriormente fue difundido en un programa de televisión. Todo esto mientras la Justicia investiga un servicio de espionaje extranjero acusado de financiar medios de comunicación en Argentina".
Así las cosas, Adorni rechazó categóricamente las críticas sobre un ataque a la libertad de prensa: "Desde el primer día el Gobierno ha abierto las puertas de la Casa Rosada al periodismo. Hemos compartido hasta aquí 215 conferencias. Me han realizado y he contestado más de 2 mil preguntas con el objetivo de informar sobre la gestión de cada área de gobierno. Bajo ningún otro gobierno han tenido tanta libertad para decir lo que quieran, cuando y donde quieran. Sorprenden declaraciones que han realizado en los últimos días señalando el cierre temporario de la sala de prensa como una amenaza a la libertad de expresión", dijo con contundencia.
El jefe de Gabinete insistió en que la decisión fue estrictamente una medida preventiva: "Hicimos cumplir la normativa, no es censurar la libertad de expresión ni amenazar al peronismo, ni construir un helicoide para silenciar voces disidentes. Estamos a favor de la libertad de prensa y somos el Gobierno que más la ha impulsado. Pero no vamos a dejar que detrás de ella se cometan actos que pongan en riesgo la seguridad nacional".
Enriquecimiento ilícito: Adorni fingió demencia y le pasó la pelota a la Justicia
Sin embargo, el tema central que marcó su regreso al ya gastado atril de Casa Rosada pública no fue otro que las investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito que lo tienen como principal señalado. Ante las preguntas sobre este delicado asunto, Adorni optó por una estrategia ya conocida por todos: la evasión. Sobre esto, dijo: "Como hay una investigación judicial en curso, no voy a responder sobre aspectos específicos porque no me lo permite el debido proceso judicial".
En la misma línea, Adorni intentó despejar algunas dudas relacionadas con su patrimonio y los viajes junto a su familia: "Cumplí con mis obligaciones previstas en la ley de ética pública y acompañé todas las declaraciones juradas que requiere la normativa. Las mismas tienen un componente público y otro privado. En el componente público se encuentran los detalles de todos los bienes que componen mi patrimonio, respecto de los cuales nunca existió ocultación alguna", declaró.
Sobre los viajes que fueron objeto de escrutinio de la opinión pública, aseguró que él mismo los pagó y que "jamás estuvieron ocultos para nadie, no se trataron de viajes financiados por terceros ni de obsequios de ningún tipo".
Manuel Adorni podrá negar una y otra vez las acusaciones que lo rodean, pero su imagen pública parece estar cada vez más comprometida ante una Argentina que exige respuestas claras y contundentes. Por ahora, lo único claro es que el jefe de Gabinete le pasó la pelota a los jueces que llevan la causa y la investigación por enriquecimiento ilícito.