Todavía falta el balotaje, pero en el universo libertario ya descorcharon. Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta de las elecciones en Brasil con el 47,2% de los votos, contra casi el 45% de Lula da Silva, y Javier Milei y su psicótica tropa digital salieron a festejar en las redes como si el hijo de Jair Bolsonaro ya tuviera la banda presidencial puesta. Hubo burlas, descalificaciones y un nuevo insulto presidencial contra Lula, en medio de una relación con Brasil que ya está rota.
Con más del 99% de las mesas escrutadas, el senador del Partido Liberal obtuvo el 47,20%, y el presidente y candidato del Partido de los Trabajadores, el 44,96%. Como ninguno superó el 50%, los dos se van a medir en un balotaje el domingo 25 de octubre.
Brasil también eligió gobernadores en 26 estados y renovó toda la Cámara de Diputados y un tercio del Senado. La ventaja deja a Bolsonaro bien posicionado, pero la elección no terminó. Un detalle que en la Casa Rosada prefirieron pasar por alto.
El Presidente pasó todo el domingo en la Quinta de Olivos, con el celular en la mano, siguiendo el escrutinio. A la noche, con los resultados a favor de su "amigo", dio por hecho un triunfo que todavía no existe y volvió a la carga contra Lula: "Felicitaciones querido amigo por esta histórica elección ante el comunista de Lula".
Pasadas las nueve, posteó en X: "El continente americano es de ciudadanos que quieren vivir en libertad. Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos para que la Argentina y Brasil sigan siendo grandes socios comerciales, culturales y políticos. Las oportunidades para nuestras naciones, trabajando juntos, son infinitas".
Más temprano, cuando Bolsonaro llegó a votar, un medio argentino lo cruzó y el candidato gritó "Viva la Libertad Carajo". Milei compartió el video sin dudar: "Fenómeno barrial".
A la celebración se sumó Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza: "Se unen todos los vientos en una misma dirección en Latinoamérica. Argentina y Brasil tienen una oportunidad histórica para nuestros pueblos: más comercio, más inversiones y más trabajo", dijo y agregó: "Es tiempo de dejar atrás el populismo y avanzar hacia una verdadera integración entre nuestros países. Felicitaciones, Flávio Bolsonaro".
La granja digital: burlas, odio y festejo anticipado
En las redes, los tuiteros de siempre opinaron desde temprano. Agustín Laje, influencer de extrema derecha y presidente de la Fundación Faro, compartió una foto de Flávio Bolsonaro con un cuadro de su padre detenido y escribió en mayúsculas: "SE CONSUMA EL GIRO A LA DERECHA EN EL CONTINENTE".
Cuando las horas pasaban y el resultado no se definía, el legislador bonaerense Agustín Romo apuntó contra los votantes más pobres: "La esperanza de la izquierda para ganar elecciones, en todos los países del mundo, es que lleguen los votos de los más pobres que viven de la miseria que ellos les regalan. Los quieren pobres para eternizarse en el poder".
Y Daniel Parisini, con su nombre de guerra "El Gordo Dan", eligió la burla: "Los Kukas: 'Banquen, todavía faltan los votos de las cárceles'".
El festejo llega en el peor momento del vínculo entre los dos países. En los últimos meses, Milei insultó varias veces a Lula, incluso durante un viaje a San Pablo en julio, donde participó de un acto de campaña de Bolsonaro. Eso desató un conflicto diplomático con el principal socio comercial de la Argentina: hoy las dos embajadas están a cargo de encargados de negocios.
Milei sueña con liderar un bloque de extrema derecha en la región alineado con Estados Unidos, y un triunfo de Bolsonaro en Brasil sería una pieza clave. El problema es que todavía falta una elección, y que el Presidente argentino tampoco quiere que nadie le saque el lugar de favorito de Donald Trump. Así las cosas, si el 25 de octubre gana Lula, la Argentina va a tener que convivir cuatro años más con un presidente brasileño al que su par argentino tildó peyorativamente de "comunista" en plena noche electoral.