Si algo le quedaba en común con su compañero de fórmula, Victoria Villarruel lo dinamitó en Madrid. Mientras Javier Milei predica que el Estado es el enemigo y que el mercado lo resuelve todo, la vicepresidenta se paró frente al rey Felipe VI y los parlamentarios de Iberoamérica y dijo exactamente lo contrario: que el Estado tiene que intervenir, que hay que defender la industria y que las plataformas digitales están precarizando a millones de trabajadores. Para el discurso libertario, es una piedra gigante en el zapato.
Villarruel habló este jueves en el Hemiciclo del Congreso de los Diputados español, en el marco del XII Foro Parlamentario Iberoamericano, y sus definiciones sobre inteligencia artificial, PyMes y empleo sonaron como una crítica por elevación al rumbo económico del Gobierno.
La vice arrancó marcando la cancha: "El debate sobre la Inteligencia Artificial no es meramente técnico, es una encrucijada humana", dijo y en la misma línea advirtió: "No habrá un Estado eficiente, ni una democracia plena, si no situamos al ser humano que trabaja en el centro de toda innovación tecnológica". "El desarrollo, la producción y el trabajo son los verdaderos cimientos de Iberoamérica", agregó.
El tramo que más lejos la dejó de la Casa Rosada fue su pedido de intervención estatal. "Si los Estados y los Parlamentos no intervenimos con programas audaces de apoyo para la Pequeña y Mediana Empresa, que es el verdadero motor de nuestro empleo, la reconversión tecnológica va a profundizar la inequidad en la distribución del dividendo digital", afirmó.
También reclamó "políticas públicas serias que defiendan el arraigo federal y la industrialización". Es decir, todo lo contrario a la desregulación y la apertura económica que impulsa el Gobierno del que forma parte.
Sin embargo, la parte más polémica llegó cuando habló de la economía de plataformas, el modelo estrella del capitalismo que Milei celebra: "Al mirar la realidad de nuestra Argentina y el mapa de nuestra región, chocamos con severas fragilidades estructurales en el mercado de trabajo, que la tecnología, si es dejada a la sola inercia de la oferta y la demanda, amenaza con profundizar. La falta de empleo formal e integrado ha empujado a millones de iberoamericanos hacia la economía de plataformas".
"Es la realidad de trabajadores que operan bajo la ilusión de la autonomía, pero que se encuentran sometidos a una vigilancia algorítmica estricta que confisca su tiempo, precariza sus ingresos y los despoja de estabilidad, vacaciones y cobertura social básica", explicó sin pelos en la lengua Villarruel y terminó: "El riesgo es inminente que la masa trabajadora de nuestra región quede obsoleta, y de forma acelerada empuje a los jóvenes y a las clases populares a una nueva marginalidad digital y social".
Que la tecnología no puede quedar librada "a la sola inercia de la oferta y la demanda" es una frase que en boca de la vicepresidenta de Milei suena a provocación. Eso sí, Villarruel no se pasó de vereda. Sobre el empleo, sostuvo que "la respuesta jamás puede ser el repliegue asistencialista ni la resignación de un subsidio permanente".
"Ninguna transferencia económica va a sustituir jamás la dignidad sagrada del trabajo. El trabajo es realización moral, dignifica a las familias y es el norte innegociable de toda política económica", completó.
Una gira propia, lejos de Milei
Villarruel viajó con una delegación de senadores: Maximiliano Abad (UCR-Buenos Aires), Natalia Gadano (Movere Santa Cruz), Martín Göerling Lara (PRO-Misiones) y Sandra Mendoza (Convicción Federal-Tucumán).
Además del foro, que reúne a representantes de los parlamentos de los 22 países iberoamericanos y termina este viernes con una sesión plenaria, la vice tuvo agenda propia. El miércoles se reunió con el diputado paraguayo Francisco Petersen Veiluva y con autoridades de Chile: la presidenta del Senado, Paulina Núñez Urrutia, y el presidente de la Cámara de Diputadas y Diputados, Jorge Alessandri Vergara. El jueves se vio con el vicepresidente del Parlamento Europeo, Esteban González Pons.
Con Javier Milei en París y la vice en Madrid diciendo lo opuesto, la fórmula que ganó en 2023 ya no comparte ni el discurso. Victoria Villarruel le mojó la oreja a Milei, y lo hizo delante de un rey.