Más de 48 horas después del balotaje, la Casa Rosada dio su respuesta. Adrián Ravier, vocero presidencial, confirmó este martes que el Gobierno no saludará a Lula da Silva por su reelección.
"No va a haber un comunicado oficial", dijo cuando le preguntaron si la Cancillería reconocería el resultado. Así, la Argentina quedó como el único país sudamericano sin un reconocimiento formal del triunfo del presidente brasileño.
El tema ni siquiera apareció en la exposición inicial de Ravier en su conferencia habitual. Recién cuando insistieron los acreditados, respondió con una frase seca: "Se tomó nota del resultado electoral de Brasil".
Ante nuevas preguntas, el portavoz dio la única explicación oficial para no enviar un mensaje al principal socio comercial del país: la reciprocidad. "Cuando en 2023 Javier Milei fue electo no hubo ningún gesto del presidente Lula para saludarlo personalmente ni nada. Por ahora no hay ningún comunicado que vayamos a realizar", argumentó. Y confirmó que tampoco habrá un comunicado de la Cancillería.
El argumento tiene una grieta en la memoria oficial. En 2023, Lula no llamó a Milei por su nombre, pero sí publicó un mensaje formal en el que reconoció la jornada democrática en la Argentina y le deseó suerte al nuevo gobierno. No fue un gesto cálido, pero existió.
Cuando le preguntaron por el impacto en la relación bilateral, Ravier intentó bajar el tono: "Para el presidente es mucho más importante el pueblo que las diferencias, y digamos, los dos pueblos y el comercio y las relaciones que puedan generarse, que las diferencias ideológicas que pueda haber entre los dos mandatarios. El canciller lo ha dicho cantidad de veces. Del lado argentino, la diplomacia continúa, las relaciones comerciales continúan. No esperamos que nada de todo esto pueda afectar el trabajo que llevamos adelante dentro del Mercosur".
Los hechos dicen otra cosa. La relación ya acumula embajadas sin titulares desde agosto, insultos presidenciales en público, como el "zurdo ladrón" que Milei le dedicó a Lula días antes del balotaje y que Brasil calificó de "antidemocrático", y un Presidente que hizo campaña abierta por la oposición. Ni Milei, ni el canciller Pablo Quirno, ni ningún integrante del gabinete se pronunció sobre la elección.
La pregunta del millón: ¿y Flávio?
El otro frente es todavía más delicado. La Policía Federal brasileña investiga si Flávio Bolsonaro intentó salir del país por la frontera con Misiones, después de que la Justicia le prohibiera viajar y le ordenara entregar el pasaporte. Ante las versiones de que dirigentes bolsonaristas buscarían refugio en la Argentina, Ravier fue concreto: no hubo "ningún pedido de asilo" formal por parte del líder opositor.
Sin embargo el archivo no perdona: la Policía Federal brasileña ya había revelado que en 2024 Jair Bolsonaro evaluó pedirle asilo al gobierno de Javier Milei.