Un nuevo escándalo sacude al ámbito financiero argentino: la filtración de datos confidenciales del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC antes de su publicación oficial. La polémica estalló cuando se detectaron movimientos sospechosos en Polymarket, una plataforma de apuestas con criptomonedas, minutos antes de que el organismo diera a conocer el dato oficial de inflación de febrero, que resultó ser del 2,9%.
Según revelaron fuentes del sector financiero a Ámbito, la información del IPC llegó "con precisión quirúrgica" a grandes mesas de dinero y a ciertos usuarios de Polymarket antes de las 16:00, horario oficial de publicación y, entre las 15:30 y las 16:00, las apuestas por el rango de entre 2,8% y 3% se dispararon en la plataforma.
Particularmente fueron tres las billeteras virtuales que realizaron jugadas significativas: dos de ellas apostaron u$s2.000 cada una, mientras que una tercera arriesgó u$s500, cantidades notoriamente superiores a las transacciones habituales en el sitio.
El experto informático Fernando Molina identificó patrones alarmantes: una de las cuentas realizó una prueba inicial con u$s16 y, minutos antes de la publicación oficial, apostó u$s2.000 al rango exacto de inflación que luego se confirmaría. Otra billetera, con un historial de apuestas exclusivamente dirigidas a los datos del IPC, también acertó con movimientos similares quedando en evidencia que estas cuentas tenían acceso anticipado a información privilegiada.
El escándalo no solo afecta a Polymarket, que ya fue bloqueada por la justicia porteña debido a operar sin autorización y sin controles adecuados para prevenir actividades ilícitas sobre todo para menores de edad. Sin embargo, mucho más preocupante es el tema de la filtración recurrente de datos sensibles desde el INDEC. Según fuentes del mercado, el dato del 2,9% "salió de adentro" y pasó por varias manos antes de llegar a su destino oficial.
En el INDEC existe un protocolo estricto para manejar información confidencial: los informes son entregados con 48 horas de antelación al área de difusión y, el día de su publicación, al Ministerio de Economía y al Banco Central. Sin embargo, este procedimiento no logró evitar que el dato se filtrara nuevamente.
La Comisión Nacional de Valores (CNV) recordó que las investigaciones sobre posibles irregularidades son secretas por ley, pero no brindó mayores detalles sobre las acciones en curso. Mientras tanto, el bloqueo de Polymarket no pone fin al problema central: la vulnerabilidad en la protección de datos oficiales.
Ahora bien, el caso no solo afecta la credibilidad del INDEC, sino que también plantea serios cuestionamientos sobre la integridad del sistema financiero argentino. ¿Quién se beneficia realmente de estas filtraciones? Por ahora, las respuestas son tan esquivas como los responsables detrás de este escándalo.