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Sin memoria

La Iglesia advierte sobre el clima político: a 50 años del golpe, crítica al autoritarismo, la exclusión y la degradación del debate

La Conferencia Episcopal trazó un duro diagnóstico sobre la Argentina actual y llamó a reconstruir la democracia con memoria, diálogo y justicia social.

19 Marzo de 2026 13:13
La Conferencia Episcopal trazó un duro diagnóstico sobre la Argentina actual
La Conferencia Episcopal trazó un duro diagnóstico sobre la Argentina actual

A 50 años del último golpe de Estado, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) difundió un documento que, bajo la consigna "Nunca más" a la dictadura y "siempre más" a una democracia justa, se convierte en algo más que una conmemoración histórica: una intervención crítica sobre el presente político, social y cultural del país. El texto, elaborado por la Comisión Permanente del Episcopado que preside monseñor Marcelo Colombo, evita mencionar directamente al gobierno de Javier Milei, pero despliega una serie de definiciones que apuntan al corazón del clima político actual: el avance del autoritarismo, la exclusión social y la degradación del debate público. "Hoy decimos de manera rotunda: ´nunca más´ a la violencia de la dictadura y ´siempre más´ a una democracia justa", afirmaron los obispos, al tiempo que recordaron el 24 de marzo de 1976 como "el inicio de esa oscura noche en nuestra historia: la tragedia del terrorismo de Estado que se prolongó por siete largos años".

La Conferencia Episcopal trazó un duro diagnóstico sobre la Argentina actual
La Conferencia Episcopal trazó un duro diagnóstico sobre la Argentina actual

Lejos de limitarse a una evocación del pasado, el documento utiliza la memoria como plataforma para cuestionar el presente. En ese sentido, recupera una advertencia del papa Francisco en Fratelli Tutti: "Es fácil hoy caer en la tentación de dar vuelta la página diciendo que ya hace tiempo que sucedió y que hay que mirar hacia adelante". Y remarca: "¡No, por Dios! Nunca se avanza sin memoria, no se evoluciona sin una memoria íntegra y luminosa".

Esa idea de "memoria íntegra y luminosa" funciona como eje conceptual del texto. No se trata de una memoria selectiva ni instrumental, sino de un ejercicio colectivo que permita comprender el pasado sin negacionismos ni simplificaciones. Pero también, y sobre todo, como herramienta para intervenir en el presente. Es allí donde aparece el diagnóstico más contundente. "Vivimos una época con una tendencia creciente al autoritarismo; un tiempo en que los populismos de distinto signo explotan la angustia de los ciudadanos, pero no representan el remedio de una vida buena. Un tiempo en que va predominando una ideología de la supervivencia del más fuerte sobre el más débil", advierte la CEA.

La definición, amplia pero precisa, describe una dinámica que excede a un gobierno en particular y apunta a una degradación más profunda del sistema político. En ese marco, la Iglesia plantea que "la fortaleza de la democracia debería manifestarse en el cuidado a los más frágiles", en abierta tensión con un contexto de ajuste y creciente vulnerabilidad social. 

La Conferencia Episcopal trazó un duro diagnóstico sobre la Argentina actual
La Conferencia Episcopal trazó un duro diagnóstico sobre la Argentina actual

El documento también pone el foco en el deterioro del lenguaje público y la convivencia democrática. "Tenemos que volver a elegir el diálogo para abordar los conflictos y los desacuerdos, sin caer en polarizaciones estériles. ¡Del insulto de cada día al que piensa distinto, líbranos, Señor!", señala el texto, en una crítica directa a la lógica de confrontación permanente que domina el debate político. En la misma línea, advierte: "Se torna peligroso acentuar la culpa ajena para proclamar la propia inocencia y justificar una agresión indeterminada. Debemos renunciar a todo tipo de violencia, sabiendo que su espiral comienza con el discurso y escala hacia la acción".

La advertencia no es menor. La Iglesia no solo condena la violencia física del pasado, sino también las formas actuales de violencia simbólica: la descalificación, el insulto y la construcción de enemigos como práctica política. "No podemos naturalizar la violencia en las redes sociales, en nuestros barrios, en el Congreso de la Nación", subraya. Otro de los ejes centrales del mensaje es el rol del Estado. En un contexto donde el Gobierno impulsa un fuerte achicamiento estatal, la CEA plantea la necesidad de una "presencia inteligente y eficiente del Estado que vele por la dignidad de las personas y la igualdad de todos los ciudadanos".

La Conferencia Episcopal trazó un duro diagnóstico sobre la Argentina actual
La Conferencia Episcopal trazó un duro diagnóstico sobre la Argentina actual

Al mismo tiempo, los obispos advirtieron que la democracia se envilece cuando deja a alguien afuera" y señalaron el impacto de la pobreza y la exclusión en la calidad del sistema democrático. "Mientras una parte importante de nuestro pueblo sufre la miseria, ¿cómo podemos ser felices?", se preguntan. En ese punto, el documento trasciende lo institucional para plantear una crítica social de fondo: sin inclusión, sin trabajo y sin acceso a derechos básicos, la democracia pierde legitimidad.

La Conferencia Episcopal trazó un duro diagnóstico sobre la Argentina actual
La Conferencia Episcopal trazó un duro diagnóstico sobre la Argentina actual

La CEA también introduce una dimensión de autocrítica. "Reconocemos la gravedad de lo acontecido en esos años violentos y comprendemos que la memoria exige una autocrítica, de la sociedad y la Iglesia presente en ella", sostiene el texto, en una referencia a su propio rol durante la última dictadura. El cierre retoma el sentido profundo del "Nunca más", no solo como consigna histórica sino como principio vigente. "La democracia prohíbe rotundamente la eliminación del adversario, no admite el derramamiento de sangre y sustituye la lucha cuerpo a cuerpo por el debate cívico", afirma.

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