El Gobierno nacional inició su plan de reestructuración del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que impulsó el Ministerio de Desregulación y que será ejecutado a través del Ministerio de Defensa, y desde este miércoles comenzó a echar 140 trabajadores, aunque el plan es que haya 100 despidos más en una segunda etapa, que se sumarán a los 200 que se dieron cuando inició la gestión de La Libertad Avanza (LLA). Todos son contratados que no serán indemnizados, mientras que aseguraron que ninguno de ellos es meteorólogo.
En esta primera tanda los empleados son de funciones administrativas y de observación manual. Desde la mañana empezaron a recibir los telegramas de despido a muchos de ellos. "Se nos va a pagar el mes y las vacaciones. No tenemos indemnización", detalló una trabajadora despedida a Página 12. Además se supo que cada área debió definir los despidos que habría, en relación a las 130 estaciones de observación con las que cuenta el organismo.
La automatización es una de las excusas que desde LLA instalaron, ya que sólo 20 de las estaciones se encuentran automatizadas por completo. Al mismo tiempo, la preocupación de gran parte de los empleados del organismo es que con menos observadores más "puntos ciegos" habrá en el sistema. "Menos datos implican pronósticos menos precisos". explicó una despedida a Página 12.
Lo más paradójico de la decisión fue el contexto de lluvias que generaron fuertes inundaciones en gran parte del país y un pronóstico que asegura un panorama complejo en cuanto precipitaciones y tormentas. Un mal manejo de la información que debe generar el SMN puede transformarse en serios golpes contra la industria agropecuaria, además de dejar de evitar posibles emergencias climáticas que produzcan daños estructurales.
Los empleados del organismo en la actualidad no llegan a los 100 cuando de acuerdo a los datos oficiales cuenta con la necesidad de 1156 trabajadores y trabajadoras. A este número hay que restarle los 100 ya anunciados que se irán y 31 más que se jubilarán en los próximos meses, sin atisbo de ser reemplazados. La política de ajuste significará, de acuerdo a lo anunciado, en un ahorro de más de 3.500 millones de pesos anuales.
Si bien el supuesto objetivo es la automatización y la modernización, lo cierto es que antes de que lleguen todas esas promesas existe la intención de ajustar y achicar el Estado, una idea siempre militada por LLA. Las compras que se darán para mejorar la tecnología con lo recortado, no solucionarán la realidad de los más de 240 nuevos despidos en el SMN.