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No era humor

Asco y horror: Barbarossa, Alfano y Barbieri contaron el infierno de acosos que vivieron con Jorge Porcel

Una escena de la biopic de Moria Casán reabrió el debate sobre el comportamiento del humorista durante los años '70 y '80. Georgina, Carmen y Graciela relataron situaciones de abuso de poder, hostigamiento y acoso sexual en una época en la que las mujeres tenían nulas herramientas para denunciar.

17 Septiembre de 2026 09:58
Jorge Porcel

La escena de la biopic de Moria Casán en la que Jorge Porcel aparece propasándose con una joven Susana Giménez funcionó como una puerta que se abrió de golpe hacia una época atravesada por la impunidad, el silencio y la naturalización de la violencia sexual en el mundo del espectáculo.

A partir de esa representación, Georgina Barbarossa recordó situaciones que vivió durante sus primeros años de trabajo junto al humorista: "Un día que el gordo me había tocado el culo horrible, de una manera espantosa que ni voy a contar, me fui llorando al camarín", relató en SQP, el programa de América TV.

Moria y Susana junto a Porcel

Barbarossa explicó que era muy joven y que no podía darse el lujo de abandonar sus trabajos porque atravesaba una situación económica complicada junto con su entonces marido, Miguel "Vasco" Lecouna. Después del episodio, Carmen Vallejo se ofreció a acompañarla en cada escena. "A partir de ahora, en todos los sketch voy a estar yo al lado tuyo", le había dicho.

La actriz recordó que Vallejo cumplió su promesa: "Iba Carmen Vallejo, que la amo a ella y a Selva, y se paraba al lado y me cuidaba" Sin embargo, años más tarde, cuando estaba embarazada y necesitaba trabajar, volvió a compartir un escenario con Porcel. Definió esa experiencia como "un pan amargo" y aseguró que el humorista incluso se propasó durante su embarazo.

"No me gusta hablar de las personas muertas", aclaró Barbarossa antes de lanzar una frase brutal: "Que Dios lo tenga en un tacho de mierda y no lo largue". También explicó por qué nunca le contó lo sucedido a Carmen Barbieri, quien había sido pareja de Porcel: "Ella estaba tan enamorada que qué le voy a decir", dijo y agregó: "¿Le iba a decir 'tu novio era un asqueroso, un degenerado?'". Sobre la imagen de hombre culto que algunos construyeron alrededor del humorista, fue contundente: "Era un tipo muy culto, pero de repente, hablando así, después se zarpaba. Lo hacía. Yo doy fe. Conmigo sí lo hizo".

Carmen Barbieri: "Vivía con un monstruo"

Barbieri tenía 19 años cuando comenzó su relación con Porcel que en ese momento tenía 40. Aclaró que nunca presenció las situaciones relatadas por otras mujeres, pero no utilizó esa falta de conocimiento para negar sus testimonios.

"Si las mujeres cuentan esto, debe ser cierto y yo no lo vi, yo soy una idiota", expresó y explicó: "Yo no viví esa época. Yo era la mujer de Porcel. Yo no vi nada de gritos ni que salieran de los sketches gritando cuando trabajaban con Porcel". La conductora también describió el lugar que ocupaba en aquellas producciones: "Yo estaba ahí, yo era bailarina del montón". 

Luego aclaró: "Yo no soy feminista, soy 'mujerista'. Yo defiendo a las mujeres".

Barbieri en una escena con Porcel

El relato de Barbarossa la afectó profundamente por el vínculo que mantiene con ella. "Yo más que amiga, soy hermana. Somos familia", sostuvo. Y, al intentar dimensionar lo que pudo haber ocurrido sin que ella lo supiera, dijo: "Qué mal la habrá pasado Georgie. Yo vivía con un monstruo, Dios mío, y no lo sabía". Después insistió: "No es que no me enteré. Nunca nadie me vino a contar nada".

Graciela Alfano: "Me dio asco"

Graciela Alfano también recordó un episodio que ocurrió durante una pausa de la filmación de una película que compartía con Porcel a fines de los años 70, en los estudios San Miguel: "Yo era una nena. Él decía 'ay, me la levanté acá' y contaba cómo era la chica. De una manera medio pesada", relató. Alfano explicó que durante un tiempo soportó en silencio esos comentarios sexuales hasta que el humorista avanzó sobre ella.

Porcel y una jovencísima Alfano

En medio de uno de esos relatos, Porcel habría extendido la lengua y le habría dicho: "Mirá qué lengua tengo". La reacción de Alfano fue inmediata: "Me dio asco. Pero él como diciendo 'mirá qué lengua ancha, larga'. Yo me quedé así mirando. Dije: 'Este pibe debe creer que me calienta'".

Esa noche, Alfano le contó lo ocurrido a su padre, quien llamó a Porcel. Al día siguiente, el humorista se disculpó: "No, por favor, yo no sabía que te molestaba". La respuesta de la actriz fue: "¿Pero cómo no me va a molestar? Falta que saques el pito, gordo de mierda".

Alfano también describió una escena habitual frente al camarín de Porcel: "Siempre había cola de chicas. Las vedettes tenían que ir". Según contó, un productor justificaba esa dinámica con una frase escalofriante: "El gordo tiene que estimularse, está triste, está bajoneado".

La actriz aclaró que no vio directamente qué sucedía dentro del camarín, pero remarcó que el productor "sabe perfectamente quién es y vive". También pidió no juzgar a las mujeres que quedaban atrapadas en esa situación: "No olvides que no había grabaciones. Muchas, como dice Georgina, tenían que vivir de esto, que por ahí tenían hijos, que tenían que mantener". Y cerró con una lectura demoledora sobre el humorista: "Me parece un pobre tipo que no podía, siendo tan estrella, tan figura, tan ganador, darse ánimo solo".

La Sú y Jorge Porcel

Los relatos de Georgina BarbarossaCarmen BarbieriGraciela Alfano construyen una memoria colectiva sobre cómo funcionaban determinadas relaciones de poder en el espectáculo en esa época y permite nombrar aquello que durante demasiado tiempo fue presentado como "humor", "picardía" o "carácter". Es que... no era humor: eran mujeres jóvenes atravesando situaciones de hostigamiento y abuso de poder en un ambiente donde decir que no podía costarles el trabajo, la carrera y hasta la posibilidad de sostener a sus familias. Y que hoy puedan contarlo, con bronca, asco y dolor, es una manera de reparación histórica, una manera de recuperar la voz que aquel sistema intentó quitarles.