El periodista Samuel "Chiche" Gelblung volvió a caer internado en el Sanatorio Mater Dei del barrio porteño de Palermo por un cuadro febril, a pocos días de haber recibido un alta del mismo centro, en el cual pasó 30 días internado por una complicación en una trombosis en su pie izquierdo, por la cual debieron ponerle un stent. Si bien hasta el momento no hubo novedades, una vez que atraviese la situación podría recibir el alta rápidamente.
La "complicación pulmonar" que describió el periodista Lucas Bertero es la principal razón de que haya vuelto a internarse. En el entorno familiar crece la preocupación ya que el conductor se empecinó en volver a trabajar y tampoco accedió a dejar de fumar cigarrillo electrónico, también conocido como "vaper". A su vez, se supo que hasta el momento "no le pueden bajar la fiebre".
En este momento el conductor se encuentra bajo estrictos controles médicos con el fin de monitorear la complejidad de su cuadro y registrar la evolución que tenga en las próximas horas. El objetivo es descartar la existencia de alguna infección pulmonar que pueda complejizar el cuadro, mientras que se la realizan estudios complementarios para tener una precisión en el diagnóstico.
Gelblung había estado en la televisión en los últimos y tras salir de un mes internado. El último fin de semana se presentó a su programa 70-20 Hoy de El Nueve en una silla de ruedas y allí reveló pormenores y detalles de su internación, como el hecho de que estuvo cerca de perder el pie afectado por la trombosis.
"Era una batalla en simultáneo entre el cirujano vascular que estaba tratando de salvar el pie y el traumatólogo que quería amputar el pie. Estaba decidiendo si iba a ser abajo de la rodilla o arriba de la rodilla, ya era la pierna", señaló el conductor, quien a partir de su determinación y esfuerzo volvió a ganar esa pelea.
"Yo ya tenía resuelto que si había que perder el pie, lo perdía. Le dije a mi mujer que si era el precio, lo pagaba", reconoció el conductor. "El primer médico que me vio me dijo: 'Estás golpeando las puertas del cielo', pero yo no me sentía así. No tengo perdón por ese tipo, porque nadie le puede decir eso a un paciente", reprochó Gelblung. "Sentí que querían matarme. El tema no era perder el pie sino la vida", agregó en su momento.