Durante años, millones de personas la recordaron emergiendo de un televisor con el cabello cubriéndole el rostro y una mirada capaz de provocar pesadillas. Daveigh Chase fue la niña que se convirtió en un ícono del cine de terror gracias a su interpretación de Samara Morgan en "La llamada" o "El aro". Sin embargo, detrás de aquella imagen inquietante se escondía una historia mucho más dolorosa. La actriz murió esta semana a los 35 años luego de sufrir complicaciones derivadas de una meningitis y una severa infección en la sangre que derivó en sepsis y el progresivo colapso de sus órganos.
La noticia fue confirmada por su pareja, Roy Hernandez, quien habló con el portal TMZ y detalló que la artista se encontraba internada desde principios de mes en un hospital de Los Ángeles tras ser diagnosticada con un cuadro de desnutrición. Con el correr de los días, su estado empeoró dramáticamente. Antes de su fallecimiento, Hernandez había iniciado una campaña solidaria para intentar ayudarla durante el tratamiento.
Allí describió la gravedad de la situación con palabras que hoy resultan desgarradoras. "A Daveigh le diagnosticaron meningitis y varias infecciones sanguíneas graves. Su estado se volvió crítico y los médicos me han dicho que quizás no le quede mucho tiempo", escribió. En ese mismo mensaje también reveló el sueño sencillo que la actriz perseguía en sus últimos años. "Lo único que siempre quiso fue un lugar donde pudiéramos vivir juntos, sentirnos seguros y ser felices", expresó.
Y añadió: "Ahora, más que nunca, quiero brindarle esa sensación de hogar y paz en sus últimos días". La muerte de Chase conmocionó a quienes crecieron viendo algunas de las películas más emblemáticas de comienzos de los años 2000. Porque mucho antes de convertirse en Samara, la actriz ya había conquistado a una generación entera con su voz. En 2002 fue elegida para interpretar a Lilo Pelekai en la exitosa película animada de Disney Lilo & Stitch, personaje que más tarde retomó en la serie televisiva derivada.
Ese mismo año también prestó su voz a Chihiro en la versión en inglés de El viaje de Chihiro, la obra maestra de Hayao Miyazaki que ganó el Oscar a Mejor Película Animada. Pero fue ese mismo 2002 el que terminaría marcando su destino profesional para siempre. Su interpretación de Samara Morgan en El aro, la remake estadounidense del clásico japonés Ringu, la convirtió en una de las figuras infantiles más reconocidas de Hollywood.
Su actuación fue tan impactante que al año siguiente recibió el premio MTV Movie Award a Mejor Villana. Durante aquella ceremonia protagonizó uno de los momentos más recordados de su carrera. Al recibir la estatuilla, imitó la voz de su personaje y lanzó una frase que todavía permanece en la memoria de los fanáticos. "Solo quiero decir que todos sufrirán", dijo antes de agradecer al público con una sonrisa. La escena parecía anunciar una carrera brillante e interminable.
Luego llegaron participaciones en producciones como Donnie Darko, El quinto de Beethoven, Sabrina, la bruja adolescente, ER y, especialmente, Big Love, la serie de HBO en la que interpretó a Rhonda Volmer durante cinco temporadas. Todo indicaba que estaba destinada a convertirse en una de las grandes figuras de su generación. Pero la historia tomó otro rumbo. Con el paso de los años comenzaron a acumularse los problemas personales, los conflictos con la ley y los episodios vinculados al consumo de drogas. La actriz fue desapareciendo progresivamente de las pantallas mientras su nombre aparecía cada vez más en las páginas policiales.
Uno de los episodios más impactantes ocurrió en 2017, cuando fue detenida tras conducir un vehículo denunciado como robado. Según trascendió entonces, había trasladado a un conocido a un hospital y luego se retiró del lugar. El hombre murió posteriormente por una sobredosis. Aunque Chase nunca fue acusada formalmente por ese fallecimiento, el caso generó una enorme exposición mediática. Al año siguiente volvió a ser arrestada por posesión de sustancias controladas y enfrentó otros cargos menores relacionados con medicamentos sin receta y elementos vinculados al consumo de drogas.
Desde entonces prácticamente desapareció de la vida pública. Sus últimas publicaciones en redes sociales datan de 2017 y nunca volvió a tener una presencia relevante en la industria que alguna vez la había celebrado. Tras conocerse su muerte, también reapareció un viejo video grabado durante los MTV Movie Awards de 2003. Las imágenes muestran a una Daveigh de apenas 12 años conversando con Sean "Diddy" Combs, quien le pregunta si asistiría a una fiesta posterior a la ceremonia. "¿Vas a venir a la fiesta de esta noche?", se escucha decir al músico.
Las imágenes volvieron a viralizarse en medio de los escándalos judiciales que rodearon a Combs en los últimos años y despertaron una fuerte reacción en redes sociales. Aunque no existe evidencia de que Chase haya asistido a aquel evento ni denuncias vinculadas a ese episodio, muchos usuarios cuestionaron la actitud del rapero hacia una menor de edad. En paralelo, también resurgieron testimonios sobre los difíciles años que atravesó la actriz lejos de los reflectores. "Tras una infancia difícil y una dolorosa ruptura con su familia, Daveigh sufrió acoso escolar y luchó por encontrar seguridad y felicidad", escribió Hernandez al recordar su historia.