Cinthia Fernández volvió a quedar en el centro de la escena y, una vez más, las redes sociales fueron el ring principal. Activa, frontal y sin filtro, la mediática compartió un video que pretendía ser una bienvenida tierna, pero que terminó encendiendo una polémica feroz. "Bienvenidos, París, Tekila y Roma", escribió feliz en Instagram al presentar a los tres nuevos perros de raza que sumó a su familia, arrobando además al criadero del que provienen.
Lo que siguió fue una avalancha de críticas. En cuestión de minutos, el posteo se llenó de mensajes que apuntaron directamente contra la decisión de comprar animales en lugar de adoptarlos. "Atrás de un perrito comprado hay una mamá sufriendo porque se reproduce una y otra vez", fue una de las frases que más se repitió. Otros usuarios fueron aún más duros: "¿Fomentar la adopción no está en tus planes?", "Hay que denunciar el lugar" y "Es triste ver que en 2026 todavía hay gente que paga por animales".
La polémica escaló cuando una protectora de animales decidió cruzarla públicamente y sembró dudas sobre el pasado de la mediática como dueña de mascotas. "Yo quisiera saber dónde están todos los animalitos que mostró en este corto tiempo", lanzó, y puso el foco en que ya no aparecen en sus redes otras mascotas que Cinthia supo exhibir. En la misma línea, le reclamó que use su llegada masiva para dar otro mensaje: "Le pediría que aproveche su popularidad y eduque sobre la tenencia responsable. Adoptá, no compres".
La consigna se volvió casi un mantra dentro del posteo y empujó a algunos usuarios a ir más allá: comenzaron a organizarse para denunciar el criadero y hasta pidieron el cierre definitivo de la cuenta de Instagram de Cinthia, argumentando que fomenta prácticas cuestionadas por el activismo animal. Por ahora, la panelista no respondió públicamente a las acusaciones ni a los pedidos de sanción, pero el escándalo ya está instalado. Una vez más, comprobó que cada movimiento suyo se amplifica en redes: lo que arrancó como una bienvenida alegre terminó convertido en un debate encendido sobre consumo, responsabilidad y el rol de los influencers.