La escena dura apenas unos segundos, pero alcanza para encender todas las alarmas. El influencer Santiago Maratea, con millones de seguidores pendientes de cada uno de sus movimientos, decidió filmarse mientras conducía, celular en mano y sin cinturón de seguridad. El video, lejos de ser un descuido privado, fue publicado por él mismo en redes sociales, donde intentó desactivar la crítica con una frase que mezcló ironía y desdén: "Alguno seguro me va a decir: 'Santiago, no deberías subir un video mientras manejás', y vos tampoco deberías estar siguiendo a un pelotudo como yo".
La respuesta institucional no tardó en llegar. La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) solicitó la inhabilitación de su licencia de conducir y finalmente avanzó en esa dirección, al considerar que el comportamiento del influencer no solo violó normas básicas, sino que además expuso una conducta peligrosa frente a una audiencia masiva. El organismo fue claro: "Estas infracciones implican un riesgo alto: reducen la atención y aumentan significativamente la probabilidad de siniestros viales".
El caso podría haber quedado en una simple contravención más, de esas que abundan en el tránsito argentino. Pero hay un detalle que lo vuelve paradigmático: no se trata de un conductor anónimo, sino de una figura con capacidad de influencia sobre millones, muchos de ellos jóvenes. Y ahí es donde el episodio deja de ser anecdótico para volverse sintomático. Desde la ANSV advirtieron que "la naturalización de conductas temerarias ante audiencias masivas constituye un riesgo potencial".
En ese sentido, advirtieron que cuando el peligro se convierte en contenido, la imprudencia deja de ser un error para transformarse en espectáculo. "Estas infracciones implican un riesgo alto, reducen la atención y aumentan significativamente la probabilidad de siniestros viales", agregó la ANSV.En ese contexto, el uso del celular al volante -ya identificado como el principal factor de distracción- adquiere una dimensión todavía más preocupante.
Las estadísticas del Observatorio Vial refuerzan esa alarma: en algunos corredores del país, hasta el 25% de los conductores utiliza el teléfono mientras maneja. "Estas conductas reducen la atención y el tiempo de reacción, y se vinculan directamente con la ocurrencia de siniestros, siendo la principal causa probable en autopistas", concluyó el organismo. La sanción contra Maratea incluye la obligación de someterse a nuevas evaluaciones para recuperar su licencia.