El deporte y la salud mental volvieron a quedar en el centro de la discusión luego de que, durante el fin de semana, una serie de mensajes publicados por Vicente Viloni en X encendieran las alarmas sobre su estado emocional y llevaran a muchos a creer que su vida estaba en riesgo.
"Soy todo lo que está mal", fue uno de los tuits que despertó preocupación entre sus seguidores, que rápidamente comenzaron a enviarle mensajes de apoyo. Sin embargo, con el correr de los minutos, la situación dejó de parecer una broma cuando las publicaciones escalaron en intensidad: "¿Cuando estás deprimido ves doble o es el put... alcohol?" y "Perdón, no puedo más", fueron algunos de los textos que generaron mayor inquietud.
El mensaje que terminó de encender todas las alertas fue: "Perdón, estoy tan solo que hablo boludeces. Hasta pronto". La frase provocó un fuerte revuelo entre familiares, amigos y fanáticos del ex campeón de 100% Lucha, y rápidamente se viralizó en redes sociales, convirtiéndose en tendencia y replicándose en distintos portales.
Para bajarle el tono a la situación y llevar tranquilidad, Viloni reapareció en las últimas horas y negó estar atravesando un cuadro de depresión, consumo problemático de alcohol o un estado de desesperación emocional. "Hola amigos. El sábado a la noche me hackearon el celu", escribió en un posteo en Instagram. "Escribieron cosas feas sobre mí, asustando a familiares, amigos y fans. Ya pude recuperar la cuenta y borré todo para no preocuparlos", explicó la ex figura del combate, quien además pidió a los medios que se hicieron eco del episodio que rectifiquen la información difundida: "Muchas gracias y ustedes son mi fuerza".
En los comentarios, muchos celebraron que los tuits no hayan sido reales. "Qué alegría saberlo. Abrazo grande" y "Me había asustado, campeón. Qué bueno que estés bien", fueron algunos de los mensajes de alivio que recibió de parte de quienes lo siguen desde sus épocas como luchador. Sin embargo, también hubo quienes pusieron en duda la versión del hackeo y le recomendaron buscar ayuda profesional. Ese consejo no cayó bien en Viloni, que respondió con ironía: "La única ayuda que necesito es cuando hago press en banco con 240 kg", negando de manera tajante cualquier problema vinculado a la depresión o al alcoholismo.