A veces no hace falta un micrófono abierto ni un descargo al aire para que estalle un nuevo capítulo de una pelea mediática. Basta un like. O mejor dicho, un like que alguien ve, expone y obliga a borrar. En las últimas horas, el enfrentamiento entre Nicolás Occhiato y Miguel Granados sumó un episodio tan silencioso como ruidoso, con Instagram como escenario y una Amarok como protagonista inesperada.
Todo comenzó cuando Miguel Granados, la cara de OLGA, le dio "Me Gusta" a una foto publicada por la cuenta @BoludosconAmarok, en la que aparece Nicolás Occhiato arriba de una camioneta Volkswagen. El posteo, subido hacía una semana, llevaba un epígrafe provocador: "NICO OCCHIATO? AMAROKÍ". La imagen ya acumulaba más de 2200 likes, pero uno había pasado desapercibido hasta ahora: el corazón del conductor de Soñé que volaba.
Quien encendió la mecha fue Ángel de Brito. El conductor de LAM compartió en sus historias una captura donde se veía claramente el like de Granados y lanzó la pregunta que ordenó el escándalo: "¿Ya vieron el like?". Minutos después de quedar expuesto, el influencer de 39 años decidió quitar el "Me Gusta", aunque ya era tarde: la captura había empezado a circular. La historia sumó un giro más cuando el tema llegó a X (ex Twitter). Una usuaria, @uve137, compartió la historia de De Brito junto a una captura de un viejo tuit de Granados, publicado el 1° de enero, donde hablaba de "ser feliz" y no prestarle atención a "la gilada".
La contradicción fue inmediata y las redes no la dejaron pasar: ¿cómo convivía ese mensaje zen con el like a una publicación burlona? Fue entonces cuando Occhiato decidió responder. El conductor de Nadie dice Nada recogió el guante y, lejos de incomodarse, ironizó sobre la polémica: "Jajaja muy orgulloso de ser embajador de Volkswagen". Una frase breve, con emoji implícito, que funcionó como cierre perfecto para el cruce virtual. Detrás del chiste y la camioneta, la rivalidad tiene historia. El enfrentamiento entre Occhiato y Granados lleva más de dos años y empezó con el "supuesto robo" de figuras que pasaron de Luzu TV a OLGA.
Luego vinieron acusaciones más pesadas, como la denuncia pública de Occhiato sobre el envío de bots para perjudicar a su canal. Desde entonces, los cruces directos escasean, pero las indirectas sobran. El anteúltimo capítulo se dio en octubre, con los Martín Fierro del Streaming como telón de fondo. Ángel de Brito contó que los canales habían acordado anunciar juntos las ternas, en una transmisión compartida entre OLGA y Telefe, pero Luzu TV no había confirmado su participación. Más tarde, Occhiato explicó el motivo: su canal había sido el último en enterarse de las nominaciones. En un móvil con Intrusos, el conductor de Villa Luzuriaga fue tajante al referirse al vínculo con su colega: "Yo con Migue no hablo. Me escribió, pero no le contesté. Hace como un año que no hablamos".