La noticia de la repentina partida de Ernestina Pais dejó un profundo vacío en el corazón del mundo artístico aunque también en el periodístico. A sus 54 años, la conductora, periodista y actriz falleció el pasado viernes por la tarde, víctima de un trágico accidente en el que su vehículo fue embestido por una formación ferroviaria del tren Mitre en un paso a nivel. La tragedia, que ocurrió alrededor de las 19.30, dejó a su familia, amigos y seguidores sumidos en una tristeza indescriptible.
El domingo por la mañana, en un clima de recogimiento y dolor, se llevó a cabo el velatorio en la casa fúnebre Zucotti Hermanos, ubicada sobre la avenida Córdoba, en el barrio porteño de Palermo. La ceremonia fue íntima, reservada para los seres más cercanos a Ernestina, aunque hacia el final se permitió la entrada de algunos fanáticos que querían brindarle el último adiós.
Desde las primeras horas del día, comenzaron a llegar familiares, amigos y colegas para despedirse de una mujer que marcó profundamente al medio artístico con su carisma, su pasión y su inquebrantable compromiso con sus ideales políticos y humanos.
Entre los asistentes se destacaron figuras como María Valenzuela, Romina Gaetani, Gastón Pauls, Diego Ramos, Bicho Gómez y el director teatral José María Muscari. También estuvieron presentes su hermana Federica Pais y su madre, Milka Trup, quienes arribaron visiblemente conmovidas.
Benicio Guyot, el único hijo de Ernestina y fruto de su relación con el fotógrafo Alejandro Guyot, también estuvo presente en la ceremonia. Su dolor era evidente, pero encontró fuerzas para compartir unas palabras que conmovieron profundamente a todos los presentes. En un emotivo mensaje publicado en redes sociales, Benicio recordó a su madre con palabras cargadas de amor y nostalgia: "Nunca pretendiste ser algo que no eras. Siempre tuviste pasión por todo lo que hiciste, algo que muchos mueren sin sentir, y vos lo hacías con toda plenitud". "Con esa niña que vivía en tu interior, te voy a recordar. Sos, fuiste y serás eterna", escribió el joven.
En su texto, Benicio también destacó la pasión con la que Ernestina vivió cada instante: "Estabas llena de alegría. Yo era tu todo y, aunque me costaba admitírtelo y quizá nunca lo hice, vos también eras el mío. Eras muy clara con tus ideales, deseos y goles. Tus rebeldías tenían propósito porque siempre luchaste por hacer que todo lo que tocaras o alcanzaras mejorara".
Además, expresó: "Tu ida no es como una común. Me aparecés en la tele, en las noticias, en los foros. Escapar de esta pérdida va a ser difícil, pero trae algo bueno. Porque mucha gente te admiraba y amaba lo que representabas", dijo y en esa misma línea contó: "La cantidad de mensajes que me llegaron me sorprendieron. Me habla gente que no conozco, que no sé quién es, solo para decirme que las risas y los momentos hermosos que les hiciste vivir les quedaron. Que tu impacto fue real".
El velatorio, que comenzó pasadas las 8 de la mañana, se desarrolló en un ambiente de recogimiento y respeto. Al mediodía, sus restos fueron trasladados al Panteón de Actores del Cementerio de Chacarita, donde descansará junto a otras grandes figuras del arte y la cultura argentina.
Pais fue una de las mujeres referentes del periodismo en Argentina que enseñó a las que vinieron después de ella que la irreverencia y sostener la personalidad debe ser un baluarte para la profesión. Su sonrisa inconfundible y sus carcajadas resonantes quedarán grabadas para siempre en la memoria colectiva y, como lo expresó Benicio en su desgarrador mensaje: "Con esa sonrisa de cachete a cachete que podía iluminar hasta la habitación más oscura, te voy a recordar". Que en paz descanses, Ernestina.