La televisión argentina perdió este viernes a una de sus figuras más queridas. Ernestina País murió a los 54 años luego de protagonizar un trágico accidente ferroviario en un paso a nivel de la localidad bonaerense de Martínez, en el partido de San Isidro. Su fallecimiento generó una profunda conmoción en el mundo de los medios, donde construyó una carrera de más de tres décadas, marcada por el profesionalismo, la cercanía con el público y una capacidad poco común para reinventarse.

Según confirmaron fuentes policiales, la periodista conducía un Honda Civic negro cuando, por causas que aún son materia de investigación, intentó atravesar el cruce ferroviario ubicado en la intersección de las calles Sáenz Peña y El Cano con la barrera baja. En ese momento, el vehículo fue embestido por una formación del Tren de la Costa. El impacto se produjo sobre el lateral del conductor y le provocó la muerte en el acto. Cuando los equipos de emergencia, efectivos policiales y bomberos arribaron al lugar, constataron que País era la única ocupante del automóvil y que ya no presentaba signos vitales.

El parte policial detalló: "Fecha personal Comando Patrullas San Isidro toma intervención en accidente ferroviario, donde vehículo marca Honda Civic... conducido por una femenina, el cual cruza paso nivel de calle Sáenz Peña y El Cano de San Isidro, ello con barrera baja... fue arrollado por la formación constatándose en el momento el fallecimiento de la única ocupante, pudiéndose establecer que se trata de quien en vida fuera la reconocida conductora televisiva Ernestina PAIS (54). Trabajan en el lugar bomberos. Se preserva el lugar. Se solicitan peritos. El impacto de la formación fue contra el lado del conductor del rodado".
La investigación quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción de Martínez, que buscará determinar con precisión cómo se produjo el siniestro. Pero detrás de la noticia policial quedó una vida atravesada por el periodismo, la televisión y una enorme capacidad para conectar con la gente. Nacida en Buenos Aires el 12 de marzo de 1972, Ernestina País inició su carrera como movilera en La Biblia y el Calefón, el histórico programa de Jorge Guinzburg, con quien construiría una relación profesional que marcaría buena parte de su recorrido. También fue una de las fundadoras, junto a Juan Di Natale, de la edición argentina de la revista Los Inrockuptibles.

Su nombre alcanzó una enorme popularidad entre 2005 y 2007 cuando acompañó a Guinzburg en Mañanas Informales, uno de los programas más exitosos de la televisión argentina. Tras la muerte del conductor en 2008, fue ella quien tomó la enorme responsabilidad de continuar al frente del ciclo, acompañada por Ronnie Arias, demostrando una personalidad capaz de sostener uno de los espacios más emblemáticos de la pantalla.
Su carrera estuvo repleta de desafíos. En 2009 hizo historia al convertirse en la primera mujer en conducir Caiga Quien Caiga tras el retiro de Mario Pergolini, un lugar que hasta entonces parecía reservado exclusivamente para figuras masculinas. A lo largo de los años también encabezó programas como Desayuno Americano, Mañanas Públicas, participó en Intratables y desarrolló una extensa trayectoria radial que incluyó ciclos en AM 530, Vale 97.5 y Rock & Pop.
Su talento fue reconocido con premios Martín Fierro y múltiples nominaciones, consolidándola como una de las periodistas y conductoras más respetadas de su generación. Sin embargo, quizá uno de los rasgos que más la acercó al público en los últimos años fue su decisión de hablar con absoluta honestidad sobre las dificultades que atravesó fuera de las cámaras. Lejos de esconder sus problemas, Ernestina eligió hacer públicas sus luchas contra las adicciones y los trastornos vinculados a la salud mental. Lo hizo con una sinceridad poco habitual en el ambiente artístico, buscando romper prejuicios y alentando a otras personas a pedir ayuda cuando la necesitaran.

Ese compromiso transformó su experiencia personal en un mensaje de empatía y acompañamiento para miles de personas que encontraron en su testimonio un ejemplo de valentía. Su historia también estuvo marcada por profundas heridas familiares. Era hermana de la periodista Federica País e hija de José Miguel País, arquitecto y militante del ERP, desaparecido en septiembre de 1976 durante la última dictadura militar. Además, era madre de Benicio, fruto de su relación con el periodista Alejandro Guyot. También desarrolló una faceta empresarial al frente del Bar Million, uno de los espacios gastronómicos más reconocidos de la Ciudad de Buenos Aires.

