Sabrina Rojas volvió a referirse a su vínculo con Flor Vigna, la ex pareja de Luciano Castro, y sorprendió al revelar detalles desconocidos de la convivencia familiar que mantenían cuando la cantante estaba de novia con el padre de sus hijos. Desde reuniones y meriendas hasta una Navidad compartida, la conductora recordó algunas situaciones insólitas que vivieron bajo el mismo techo.
Durante su participación en All Access, el ciclo de DGO Stream, la actriz repasó cómo fue la relación que construyó con la artista después de separarse de Castro. Aunque aseguró que en un principio se llevaban de maravilla, reconoció que con el tiempo aparecieron algunas diferencias que terminaron por generar cierta distancia entre ambas.
Lejos de los conflictos que suelen rodear a las familias ensambladas, Rojas explicó que recibió con entusiasmo la noticia del romance entre su ex marido y Vigna. De hecho, recordó que su primera reacción fue de absoluta aprobación: "Yo cuando me dijo que estaba con Flor, me dije: '¡Guau, qué potra, me encanta!'".
Según relató, durante los primeros meses lograron establecer una dinámica familiar en la que compartían encuentros cotidianos, meriendas y celebraciones, siempre con la intención de mantener un buen vínculo por el bienestar de los hijos que tuvo con el actor.
Sin embargo, una de las confesiones más llamativas llegó cuando Sabrina recordó que Luciano y Flor se quedaban a dormir en su propia habitación, dentro de la vivienda de Mar del Plata en la que había pasado gran parte de su vida: "Él venía con Flor, por supuesto, y se quedaban a dormir en mi cama, en mi casa, en mi casa de toda la vida", contó, dejando en evidencia la particular organización que habían establecido después de la separación.
Incluso reveló que llegaron a pasar una Navidad juntos, compartiendo la misma vivienda, aunque cada uno descansaba en habitaciones diferentes. Una situación que, lejos de incomodarla en aquel momento, formaba parte de la convivencia que habían conseguido construir.
Pero las anécdotas no terminaron ahí. Rojas también recordó un episodio protagonizado por su empleada doméstica, quien encontraba ropa interior de Vigna en distintos sectores de la casa y no sabía a quién pertenecía: "¿Este corpiño de quién es? ¿Tuyo?", le preguntaba la mujer al encontrar una prenda que no reconocía. Ante la consulta, Sabrina debía aclararle que pertenecía a Flor, quien la había dejado allí durante alguna de sus visitas.
Pese a la buena predisposición inicial, la relación entre ambas no estuvo exenta de conflictos. La conductora admitió que algunas situaciones terminaron por desgastar el vínculo, aunque aseguró que pudieron resolver sus diferencias mediante una conversación: "Al principio había re buena relación, y después pasaron unas cositas que terminamos como media-media. Después tuvimos una charla larga, y ahora todo bien", explicó, sin profundizar en los motivos que habían provocado el distanciamiento.
Flor Vigna rompió el silencio
Las declaraciones de Sabrina no pasaron inadvertidas y Flor Vigna fue consultada por los detalles que su expareja política había revelado públicamente. Durante su paso por la alfombra roja de los Premios Ídolo, la cantante se refirió a aquella etapa de su vida y dejó en claro que prefiere no volver a alimentar viejos enfrentamientos: "Intentamos poner lo mejor porque había nenes, asi que no quiero abrir ninguna herida vieja", comenzó, al recordar la relación que mantenía con la familia de Luciano Castro.
En lugar de responder con reproches o entrar en polémicas, Vigna eligió destacar las cualidades de Rojas y dar por terminadas las diferencias del pasado: "Sabri fue una gran mujer. Es una mujer hermosa, es una super madre, toca mas hablar de lo bueno que de lo malo ya hablamos un montón", concluyó Flor Vigna, dejando en claro que, al menos de su parte, no tiene intenciones de reabrir el conflicto.