En los últimos meses, el nombre de Evangelina Anderson se volvió habitual en los medios. Si no eran noticias sobre su separación, aparecía algún supuesto candidato orbitando a su alrededor. Sin embargo, ella optó por esquivar el escándalo y responder con declaraciones medidas.
En las últimas horas, y con MasterChef en su recta final, la modelo aceptó un móvil con LAM y se mostró más sincera respecto de los temas que la convirtieron en noticia en las últimas semanas.
Aunque se prestó al ida y vuelta con las "angelitas", sus respuestas fueron especialmente cautelosas cuando surgió el nombre de Martín Demichelis, quien acaba de confirmar que será el nuevo director técnico del RCD Mallorca, decisión que implicará su mudanza a España.
"Hoy se dio a conocer la noticia de que Martín Demichelis es el nuevo DT de Mallorca. Este tema te puede afectar por los chicos, que él se vaya a vivir a Mallorca. ¿Cómo están tus hijos? ¿Estás al tanto de la noticia?", le consultó Pilar Smith. Evangelina respondió con prudencia: "Sí, estoy al tanto, pero no sé si se puede decir o no, si está confirmado". Ante eso, la panelista retrucó: "A mí me lo dan como confirmado".
La mediática dejó en claro que está dispuesta a acompañar el vínculo de sus hijos con su padre, más allá de las diferencias que persisten tras la ruptura: "Si llegara a pasar, ellos van a ir y venir".
Hablar de su ex le resultó más incómodo que referirse a los romances que le adjudicaron en los últimos meses de 2025: "Desde que me separé estoy sola. Quedé como que no quería saber nada de los hombres", aseguró, negando cualquier relación.
Ángel de Brito, fiel a su estilo directo, fue al hueso: "¿Y tu novio?", lanzó. Anderson respondió con una frase cargada de ironía: "Presentame a alguien, Ángel. Estoy más sola que el agua".
A partir de ahí, inevitablemente apareció el nombre de Ian Lucas, su compañero de MasterChef, con quien fue vinculada durante semanas, alentados por el humor del programa, las redes y el entusiasmo del público. "¿Y con Ian qué pasó?", insistió el conductor. Ella fue tajante: "No, nada, nada. No pasó nada".
La influencer explicó cómo se gestó el famoso shippeo: "Cuando empezamos hicieron un shippeo, que me tuve que interiorizar en la palabra, pues, vieja", dijo entre risas. Y agregó el detalle que lo resume todo: "Me enganché porque era gracioso, entonces nos enganchamos con el shippeo". Para ella, se trató de un juego televisivo, una dinámica funcional al show, pero sin correlato en la vida real.
En el estudio insistieron: "¿Era juego? ¿O pasó un poco?". Evangelina se mantuvo firme: "No pasó nada. Fue parte de MasterChef". Y cuando le señalaron que a él se lo había visto algo molesto en algunas notas, insinuando que quizás estaba más involucrado, ella volvió a desactivar la versión: "Yo te puedo hablar por mí. Para mí no fue así, tampoco de su lado".
La frase que terminó de aclarar porqué la relación amorosa entre Ian Lucas y ella no funcionó: "No estamos en simetría de etapas. Somos diferentes... muy distinta. De recorrido", explicó. Y cuando alguien quiso llevar la conversación al terreno de la edad, fue honesta: "Es un bombón, pero es muy chiquito". No hubo desdén; al contrario, lo elogió, lo definió como "divino" y "buenísimo, pero dejó en claro que hoy su vida transita otro camino.