Hace una semana, Luciano Castro está en boca de todo el mundo que sigue la farándula, e incluso aquellos que no la sigue de cerca saben de qué se habla cuando se bromea con "Hola, guapa". En este sentido, Graciela Alfano y Moría Casán entrelazaron sus lenguas filosas para fulminar al actor y sus repetidas infidelidades.
Cabe recordar que Castro quedó en el ojo de la tormenta cuando salieron a la luz audios en los que no solo coqueteaba, sino que también pactaba una cita a espaldas de Griselda Siciliani. El escándalo desató un sinfín de testimonios: en las últimas horas, varias mujeres aseguraron haber intercambiado mensajes con él en el último tiempo.
Si hay expertas en el show y en escándalos de pareja, esas son sin dudas "Grace" y "La One": "Uno lo toma como el ort* ¿Cómo vas a tomar una infidelidad? Te cae mal. Podés estar muy superada, pero bueno... Por eso yo creo que uno tiene que tomar la infidelidad como algo que va a pasar", arrancó Alfano, evocando su propio pasado con Matías Alé.
"No nos tenemos que jurar fidelidad si no sabemos si vamos a ser fieles. Y si uno va a ser infiel, por favor, que sea prolijo", remató Graciela. Esa frase fue la puerta de entrada perfecta para meterse de lleno en la polémica de Castro y sus engaños a Siciliani. Ahí, Moria no dudó: "La torpeza del cuerno es lo que molesta".
"Fue un papelón, patético lo de Luciano", disparó Alfano en un móvil desde Punta del Este. Incluso se tomaron unos minutos para burlarse de los modismos gallegos que usó el actor para coquetear con una joven danesa que habría conocido en España, mientras estaba de gira teatral.
Pero en el filoso mano a mano entre Alfano y Casán no solo ligó Castro. Wanda Nara también recibió su cuota de veneno: "Está sobredimensionado también. Había que tapar un poco a la ex de Mauro Icardi, que venía a darnos de comer y todo", ironizó Moria, minimizando el impacto de las infidelidades.
Finalmente, Graciela Alfano coincidió con la conductora que siguió el análisis: "Estábamos tan acostumbrados a sus quilombos todo el tiempo, a vivir novelas ficcionadas de la realidad, que necesitábamos otra cosa. Es la sociedad líquida, la sociedad sin fundamento", cerró.