Cuando se habla de problemas con la Justicia, el nombre de L-Gante suele aparecer entre los primeros. Sin embargo, en esta ocasión el referente de la cumbia 420 no está directamente involucrado, aunque las últimas noticias lo salpicaron junto a otros artistas como la China Suárez y La Joaqui. Todo comenzó de un operativo realizado por la Dirección General de Aduanas y la Policía de la Ciudad, que desbarató una banda dedicada al contrabando y alquiler de autos de lujo, con un movimiento de millones de pesos, dólares y hasta armas.
El procedimiento incluyó cinco allanamientos simultáneos en el AMBA, que culminaron con la detención de dos personas. La investigación se inició tras una advertencia emitida por la Aduana de Paso de los Libres, en la provincia de Corrientes, que alertó sobre el posible ingreso irregular al país —bajo el régimen de turismo— de vehículos extranjeros como Chevrolet Camaro y Ford Mustang, presuntamente destinados al uso de ciudadanos argentinos.
La causa, instruida por el fiscal Marcelo Bernachea y autorizada por el juez federal Marcelo Cardozo, de Puerto Iguazú, permitió desarticular una maniobra de contrabando que utilizaba el Régimen de Circulación de Vehículos en el Mercosur para ingresar autos de alta gama desde Paraguay. Según fuentes oficiales, el valor de los vehículos incautados supera los 500 millones de pesos.
La maniobra consistía en que ciudadanos paraguayos ingresaban los vehículos en calidad de turistas, pero al regresar a su país no retiraban los autos, que quedaban en Argentina para ser usados por sus verdaderos propietarios.
¿Pero qué relación tienen L-Gante, la China Suárez u otros artistas con el contrabando de vehículos? Según trascendió, la operación era coordinada por dos argentinos radicados en la Ciudad de Buenos Aires, quienes mantenían un perfil alto en redes sociales y exhibían los autos de lujo en videoclips y producciones audiovisuales.
Lejos de ocultarlos por la ilegalidad detrás de ellos, los vehículos eran utilizados para eventos y producciones artísticas. Incluso, uno de los involucrados afirmó ser dueño de una productora de "eventos multitudinarios", aunque no registraba actividad económica declarada.
En los procedimientos, los agentes incautaron cerca de 30 millones de pesos en efectivo, 20 mil dólares y un arma de fuego sin documentación; también secuestraron cédulas de identificación vehicular, agendas y diversa documentación considerada clave para la investigación. En este contexto, la causa investiga el delito de contrabando agravado, contemplado en el artículo 865 del Código Aduanero, que prevé penas de hasta 10 años de prisión.