En el marco de la cuarta Marcha Universitaria, que reunió a estudiantes, docentes y trabajadores de la educación en defensa de la Ley de Financiamiento Universitario, el actor Joaquín Furriel se sumó a la movilización reflexionó profundamente sobre la importancia de la educación pública y gratuita en Argentina con claridad y precisión.
En diálogo con C5N, el actor contó cómo fueron sus años como estudiante, la militancia en los años '90 en pleno gobierno de Carlos Saúl Menem y también dejó un mensaje de aliento para los y las estudiantes con los que se siente profundamente identificado. Furriel expresó su preocupación por la falta de diálogo y políticas concretas para fortalecer el sistema educativo y sentó su postura política sobre el gobierno de Javier Milei; sobre esto expresó que actualmente existe: "Un sistema democrático que a mí no me enorgullece".
"Lo que siento es que me confirma que los estudiantes, y los estudiantes son los que realmente tienen el futuro en sus manos. Nosotros lo que podemos hacer es hacer todo lo mejor posible para que ellos en el futuro puedan hacer de nuestra sociedad un espacio mejor para vivir. Y la educación es clave en eso, es vital, es esencial", afirmó Furriel.
El actor también resaltó la energía y la convicción de la juventud presente en la marcha: "Verlos tan llenos de energía, de convicción, de ganas, es también una manera de ver que seguimos teniendo todo el mismo humor por nuestra patria", aseguró convencido.
Consultado sobre su mensaje al gobierno de La Libertad Avanza, Furriel no dudó en señalar la ausencia de espacios de debate y negociación como uno de los grandes problemas actuales: "Hace mucho tiempo, desde que ganó las elecciones, siempre vengo deseando que inviten a los diferentes actores, por un lado de la industria del cine, por ejemplo, y en este caso, del ámbito educativo, para poder negociar, dialogar, saber qué está pasando con la gente que está involucrada haciendo el trabajo en esos lugares", expresó.
El actor también hizo una crítica directa al manejo de políticas públicas en diversas áreas: "Me parece que es muy rápida la manera de terminar con lo que se decía que estaba mal, pero no encuentro que haya una solución para lo que estaba mal y que pueda estar mejor. El INCAA, por poner un ejemplo. Muchos no estábamos orgullosos con el funcionamiento del INCAA, pero eso no significa que tenga que dejar de existir o dejar de potenciar la cultura y la identidad de un país como el nuestro".
En ese sentido, Furriel realizó un inteligente paralelismo con la educación pública: "Lo mismo ocurre con la educación. Creo que faltan debates y me parece que a esta altura ver que los debates, después de muchos años, siguen sin generarse, es parte de una decisión política".
El actor rememoró otras épocas lúgubres en la historia reciente del país y destacó el valor de la unión en momentos críticos: "De las marchas que tuve en mi vida, te diría que esta es una de las... Hay una energía acá, hay una cantidad de gente y sobre todo algo que me parece muy valioso es que la educación pública, gratuita y de calidad, evidentemente es algo que nos une socioculturalmente e ideológicamente".
Furriel subrayó cómo esta causa trasciende las divisiones políticas y sociales: "Cuando los argentinos y las argentinas estamos defendiendo algo que va más allá del sector social al que uno pertenezca o de la ideología que uno tenga, es porque sabemos que es algo importante para vivir en una sociedad que todos deseamos".
Además, recordó su experiencia personal como estudiante durante los años del menemismo: "Percibo que hay mucha energía. Me acuerdo que en la década del '90 hubo marchas muy fuertes también con la reforma educativa en aquel momento. Yo participaba porque era del centro de estudiantes. Es muy importante estar unidos, es muy importante estudiar y trabajar en lo grupal también para no dejarte ganar con momentos de la historia que siempre son duros. Yo estudié en pleno menemismo, en una época donde la cultura estaba muy golpeada en aquel momento".
Sin embargo, comparó aquella época con el presente y señaló un agravamiento en las condiciones actuales: "Lo que estamos viviendo hoy parecería que es aún más extremo de lo que yo percibí en aquel momento, porque no hay ninguna posibilidad de diálogo. Eso ya habla de un sistema democrático que a mí no me enorgullece".
Furriel también destacó los logros históricos asociados a la educación pública argentina: "No hay muchos países que tengan los premios Nobel que tiene Argentina. Y eso es gracias a la educación pública. (René) Favaloro, que tanto nos llenamos la boca hablando. Favaloro existe en un país donde existe la universidad pública" dijo y en la misma línea recordó cómo esa misma educación permitió formar a profesionales destacados en diversas áreas: "La cantidad de ingenieros, médicos, economistas, artistas que viven en el exterior y que trabajan en el ámbito privado de una manera excelente, gracias a que se formó este país".
En un mensaje directo a los jóvenes estudiantes y trabajadores presentes en la marcha, Furriel les expresó palabras de aliento: "Primero que la vida es mucho más larga que la juventud, solamente no enfrascarse en que la juventud es solo ese momento de la vida, hay muchos momentos y que la posibilidad de estudiar es una etapa muy importante de una persona, porque es el momento de los interrogantes. Y creo que siempre hubo momentos difíciles, y hubo momentos terriblemente difíciles".
Además, le quitó peso a los malos momentos históricos e invitó a la organización colectiva: "Vivir es un acto de estar resolviendo conflictos todo el tiempo, así que no hay que desesperarse ni ahogarse en un vaso de agua, hay que leer historia y saber que la historia de nuestro país y del mundo en general siempre tuvo generaciones con momentos que tuvieron que atravesar conflictos de lo más difíciles. De hecho creo que estamos en muchas cosas mucho mejor que otras generaciones en otros años, entonces hay que valorar lo que tenemos, potenciarlo, mejorarlo, y no perder la felicidad de poder estar con gente que a uno le hace bien y que éticamente uno está de acuerdo, y darle para adelante con eso", dijo en un rapto de sinceridad.
Joaquín Furriel abrió su corazón y contó algunas experiencias que vivió: "Me levantaba, temprano, muy temprano, venía de José Marmol, de la zona sur, me tomaba el tren eléctrico, el subte para estudiar, después me volvía tarde a casa, me quedaba dormido y me pasaba las estaciones, pero bueno, tenía el privilegio de poder estar estudiando y gracias a un país como el que tenemos, en un lugar de excelencia y gracias a todo ese aprendizaje, después pude aplicar ese conocimiento en diferentes trabajos. Sería impensado para mí el recorrido que tuve y que tengo como actor sin esa formación y sin esos años de dormir poco, estudiar mucho, trabajar y también enamorarme, pelearme y todas las cosas que se vivían en aquel entonces", cerró el actor entre risas.