La muerte de Carlos "Indio" Solari no solo conmocionó al mundo del rock argentino. También abrió una compleja etapa jurídica destinada a definir quién administrará una de las fortunas más importantes construidas dentro de la música nacional y, sobre todo, quién tendrá el control de un legado cultural que continúa generando ingresos incluso después de la desaparición física de su creador. Con una fortuna estimada en más de 20 millones de dólares, de acuerdo con la revista Forbes, marcas registradas, derechos de autor, participaciones societarias y un catálogo musical que sigue acumulando millones de reproducciones en plataformas digitales, la sucesión del histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota promete convertirse en uno de los procesos hereditarios más relevantes de los últimos años.
Para comprender el alcance de este escenario, BigBang consultó a la abogada especializada en Derecho Sucesorio Melina Turiace, quien destacó que el caso excede ampliamente una herencia tradicional. "Siendo una figura pública y considerando la magnitud de su patrimonio -posiblemente uno de los músicos más ricos de la Argentina-, su sucesión no se limita a una herencia económica. Se trata también de la administración de un legado cultural de enorme valor, donde el principal activo es la obra musical, es decir, un patrimonio intangible que continúa generando ingresos y proyección en el tiempo", explicó.
La especialista señaló que, de acuerdo con la legislación vigente, los herederos directos son su esposa, Virginia Inés Mones Ruiz, conocida como "Viru", y Bruno Solari, el único hijo del músico. "La esposa (Virginia "Viru") y el hijo (Bruno Solari) son, en principio, los herederos forzosos. Heredan en conjunto, salvo que aparezca otra persona con derecho a reclamar filiación o vocación hereditaria. Su rol es central tanto en la administración como en la eventual distribución del patrimonio", detalló. Por ahora no trascendió si el artista dejó un testamento. Esa es una de las incógnitas que podrían modificar parcialmente el escenario sucesorio.
En ese sentido, la letrada destacó que "si aparece un testamento, será necesario analizar su contenido: a quiénes designa como herederos, si instituye legados o establece condiciones". "En principio, la sucesión se inicia como intestada (sin testamento), pero luego el juez deberá evaluar la validez del testamento y, en su caso, hacer prevalecer la voluntad del causante dentro de los límites legales", sostuvo Turiace. De todos modos, aclaró que las posibilidades de alterar sustancialmente el reparto hereditario son limitadas. "El testamento no puede afectar la porción legítima de los herederos forzosos (la 'legítima')", indicó.
Y señaló: "Sin embargo, sí puede disponer de la porción disponible, permitiendo beneficiar a uno de los herederos en mayor medida o incluso a un tercero". La gran dificultad para la Justicia será determinar cuánto vale realmente la herencia. A diferencia de otros patrimonios compuestos principalmente por inmuebles o inversiones financieras, una porción sustancial de la riqueza de Solari está vinculada a activos intangibles que continúan produciendo ingresos. "Los bienes materiales se valúan mediante tasaciones profesionales (inmuebles, vehículos, inversiones)", explicó.
Y continuó: "En cambio, la música constituye un activo de propiedad intelectual, cuyo valor no es estático: se determina en función de los ingresos que genera a lo largo del tiempo, especialmente a través de plataformas digitales y derechos de autor. En muchos casos, este activo puede resultar incluso más valioso que los bienes físicos". Esa característica convierte al catálogo del Indio en uno de los bienes más difíciles de cuantificar. "A diferencia de los bienes tangibles, que tienen un valor de mercado relativamente objetivo, una obra musical es un activo intangible cuyo valor depende de variables dinámicas como su explotación comercial, vigencia y proyección futura", respondió la especialista al ser consultada sobre si es más difícil tasar una canción exitosa que una propiedad.
Las reproducciones permanentes en Spotify, YouTube, radios y otras plataformas seguirán generando recursos para los herederos durante décadas. "Se calcula principalmente en base a las regalías: es decir, los ingresos que generan las obras en plataformas como Spotify, YouTube, radios, derechos de ejecución pública y otros canales de explotación. Se proyectan esos flujos a futuro para estimar su valor económico". La continuidad de esos ingresos plantea además una cuestión práctica inmediata: quién cobrará ese dinero mientras la sucesión permanezca abierta. "Hasta que se dicte la declaratoria de herederos o se valide un testamento, las regalías pueden ser administradas por un administrador judicial o por quienes acrediten legitimación provisoria", advirtió.
Y agregó: "Una vez definidos los herederos, serán ellos quienes perciban y administren esos ingresos. Todos los ingresos que se generen con posterioridad al fallecimiento integran el acervo hereditario, incrementando el patrimonio a distribuir". Dentro del legado económico también aparecen marcas registradas de enorme valor comercial. La denominación "Indio Solari" y la marca "Indio y los Fundamentalistas del Aire Acondicionado" forman parte de los bienes hereditarios y podrían convertirse en una fuente importante de ingresos futuros. "Sí. Las marcas son bienes registrables y transferibles, por lo que integran el patrimonio hereditario. En este caso, puede tratarse de una herencia mixta, donde confluyen derechos de los herederos y eventuales acuerdos societarios con terceros", expresó.
Esa situación incluye la posibilidad de documentales, reediciones, lanzamientos especiales, merchandising oficial o cualquier otra explotación comercial relacionada con la figura del músico: "Dependerá de los contratos vigentes y de cómo estén estructurados los derechos. Además, entra en juego la llamada herencia digital: la familia deberá decidir qué contenidos se mantienen, cuáles se explotan comercialmente y cuáles permanecen en el ámbito privado".
Sobre la utilización futura de la imagen del artista, Turiace fue categórica. "En principio, los herederos directos, quienes ejercen los derechos sobre la imagen y su explotación, siempre dentro del marco de la ley y de los acuerdos existentes", analizó. Además, explicó que la familia puede impedir usos comerciales no autorizados: "Sí, pero habrá que analizar previamente los contratos firmados en vida con socios, productores o empresas, que podrían haber cedido o limitado esos derechos".
Uno de los puntos más delicados de la sucesión involucra las estructuras societarias vinculadas a Los Redondos. Desde hace décadas, parte de los derechos comerciales del grupo son administrados a través de Erks S.A., sociedad integrada por Solari, Eduardo "Skay" Beilinson y Carmen Castro, más conocida como la Negra Poli. "Se debe analizar el estatuto societario y los acuerdos entre socios. Allí se establecen las reglas sobre la transmisión de participaciones, derechos de los socios sobrevivientes y posibles restricciones o mecanismos de continuidad", explicó la abogada.
La sucesión también deberá afrontar otro frente: los juicios civiles pendientes. Entre ellos se destaca la demanda iniciada por un joven que resultó herido durante el recital de Olavarría en 2017, además de otros expedientes aún abiertos. "Mucha gente cree que los juicios terminan con la muerte. No, los juicios civiles no se extinguen con la muerte. En Argentina rige el 'fuero de atracción', lo que implica que el juez de la sucesión concentrará las causas civiles y comerciales en trámite. La sucesión responde con el patrimonio hereditario". Y añadió: "Del propio acervo hereditario: es decir, de los bienes, ahorros y activos -incluidas las regalías futuras- que integran la sucesión".
Pese a la magnitud económica y simbólica del patrimonio, Turiace considera que el proceso podría desarrollarse de manera menos conflictiva que otros casos célebres. "A priori, parecen situaciones distintas. La sucesión de Maradona ha estado marcada por altos niveles de conflicto y litigiosidad, mientras que la de Solari podría desarrollarse de manera más ordenada, siempre que se mantengan acuerdos y no surjan disputas inesperadas". concluyó.