El ingreso de Andrea Del Boca a Gran Hermano no solo significó que su nombre vuelva a ocupar titulares polémicos, sino que además reavivó viejos fantasmas mediáticos. En ese marco, Ricardo Biasotti recorre distintos programas dando su versión de los hechos, y el martes pasado le tocó sentarse en el piso de LAM.
Frente a Ángel de Brito y sus panelistas, el empresario volvió a poner sobre la mesa uno de los temas más sensibles de su historia personal: la falsa denuncia impulsada por Andrea Del Boca y el conflicto en torno a su hija, Anna Del Boca.
Según expresó, las acusaciones fueron escalando en gravedad y, en muchos casos, estuvieron precedidas por una fuerte exposición mediática antes de llegar a la Justicia. "Era como que preparaban el escenario", afirmó sobre la cobertura en programas televisivos previa a las presentaciones judiciales.
Biasotti detalló el impacto que estas situaciones tuvieron en su vida: aseguró haber perdido trabajos, negocios y haber atravesado graves problemas de salud derivados del estrés, incluyendo internaciones por picos nerviosos y ataques de pánico. A pesar de haber sido absuelto en todas las causas judiciales, sostuvo que la estigmatización pública fue difícil de revertir: "Aunque sabés que sos inocente, te sentís sucio".
Al referirse a las secuelas que le dejó el conflicto, profundizó sobre los episodios de ansiedad que atravesó: "Estás con un estrés constante, el estrés se exterioriza con un aumento del cortisol; cuando vos tenés un evento de peligro o cualquier cosa, el cortisol te sube y es una alarma que tiene el cuerpo".
Ante la consulta de Ángel de Brito sobre su estado de salud actual, Biasotti fue contundente: "En estos momentos no, estoy estable, pero lo he sufrido. Tuve un pico de estrés que estuve ocho días internado en terapia intermedia en la Trinidad de Serviño". Y agregó: "No me encontraron nada y fue todo un pico de estrés".
Además, el ex de Del Boca habló de los años que lleva distanciado de su hija: "Yo dejé de ver a Anna cuando tenía 9 años y nunca más me pude poner en contacto. Llamaba y no me respondían, me bloquearon", sostuvo.
También recordó un intento posterior de acercamiento: "A los 14 años me solicitaron un permiso para trabajar en una novela y puse como condición tomar un café con mi hija". Según relató, ese encuentro se dio en un contexto formal, con la presencia de abogados, familiares y custodia, lo que evidenció la distancia emocional entre ambos.
La tensión en el estudio se distendió cuando apareció Amalia Granata en un móvil, con quien Biasotti mantuvo una relación durante aproximadamente un año y medio. En medio de ese intercambio, el empresario sorprendió con un comentario inesperado que descolocó a todos y cambió por completo el tono de la charla: "Tendríamos que haber tenido un hijo nosotros. Hubiera sido más fácil", lanzó, generando asombro y risas en el estudio. "¡Qué lindo sería!", sumó el conductor.
Lejos de incomodarse, la diputada acompañó el momento con humor, llevándose la mano al pecho y riéndose ante la ocurrencia, en una escena que mezcló ironía, complicidad y desconcierto, y que rápidamente se convirtió en uno de los momentos más comentados de la noche.
La historia entre Granata y Biasotti comenzó en 2004, tras coincidir en el cumpleaños de un amigo en común. En ese entonces, ella daba sus primeros pasos en los medios, mientras que él ya era un empresario reconocido y expareja de Andrea Del Boca.
Según contó Granata, el vínculo avanzó rápidamente: intercambiaron teléfonos y comenzaron a verse con frecuencia. La relación se extendió durante alrededor de un año y medio, atravesada también por una diferencia de edad cercana a los 20 años.