El mundo del espectáculo tiene sus propias reglas: alcanza un rumor, un mensaje sin responder y un dato "de pasillo" para que una historia estalle. Esta vez, los protagonistas son Adabel Guerrero y Martín Lamela, una de las parejas más consolidadas del ambiente, que vuelve a quedar en el ojo de la tormenta tras fuertes versiones de separación. Todo comenzó con un enigmático en LAM, donde el panelista Pepe Ochoa lanzó la bomba: "Hace cuatro días que quiero hablar con Adabel y nunca me contestó. La producción de LAM se contactó con Adabel, tampoco contestó. Obviamente en mi fuente creo, pero para mí lo va a desmentir".
La hipótesis que circula es explosiva: una supuesta infidelidad con un hombre del mismo country donde vive la pareja. "Me cuentan que Adabel tuvo un traspié con una persona, con un hombre, y a partir de eso Martín se enteró, porque habría sido una persona del country. Él está muy triste. A raíz de esto, crisis y se están separando", detalló Ochoa. El dato no quedó ahí. Según el panelista, la situación ya estaría teniendo consecuencias concretas: "Ella está buscando mudarse a Capital Federal".
Pero cuando la historia parecía encaminada a confirmarse, apareció el giro inesperado. Ángel de Brito decidió ir directo a la fuente y le escribió a la bailarina. Y, a diferencia de otros intentos, obtuvo respuesta. "Yo le escribí a Adabel, porque la conozco desde que arrancó más o menos, y le dije: 'Hola, ¿es cierto que te separaste?'", contó el conductor. La respuesta, lejos de aclarar, abrió aún más el juego: "Hola, amore. Por ahora no, jajaja".
Ese "por ahora" dejó todo en suspenso. Mientras tanto, el resto del panel sumó contexto. Denise Dumas recordó que no sería la primera crisis de la pareja: "Habían estado separados y volvieron a intentar. Después nació Lola y después del nacimiento de Lola, a ella le costó un poquito el postparto, y eso, y volvieron a acomodarse". De hecho, el antecedente más fuerte se remonta a 2015, cuando la propia Adabel confirmó una separación tras siete años de relación: "Nos separamos hace más de un mes", dijo en ese momento, desmintiendo rumores de terceros en discordia. "La separación fue en buenos términos y quedamos en que cada uno podía hacer lo que quisiera".
Incluso. Adabel había dejado entrever una diferencia de estilos de vida: "Le pregunté si él se iba a bancar seguir con una persona así. Vivo la vida a full y siento que no me alcanza el día para hacer todo lo que quiero". Hoy, años después, la historia parece repetir algunos patrones: versiones de terceros, rumores que nacen en el entorno cercano -en este caso, el "boca a boca" del country- y una protagonista que elige el silencio... o respuestas ambiguas.