En los últimos días, Wanda Nara había acusado a Mauro Icardi de estar fuera de forma y de dedicarle más tiempo al alcohol y a las noches de fiesta que a buscar un club para continuar su carrera. En medio del descargo, tampoco dejó afuera a la China Suárez, a quien responsabilizó por los brindis de más y el ritmo de vida que estaría llevando el futbolista.
Y parece que la crítica le tocó una fibra sensible: Icardi, actualmente sin club, no solo salió a entrenar sino que además se encargó de mostrarlo en sus redes sociales, casi como si necesitara presentar pruebas de que todavía recuerda para qué sirven las pesas.
Durante la tarde del jueves publicó una serie de historias ejercitándose junto a su novia. En el primer video realizó un ejercicio de pecho en el que la China ocupó el lugar de las pesas. Después llegó la foto de rigor: ambos abrazados y posando frente a cámara; para cerrar la tarde fit, fotografió a la actriz mientras hacía ejercicios de pilates.
Así, mientras su futuro futbolístico continúa siendo una incógnita, el delantero encontró tiempo para convertir su entrenamiento en contenido de Instagram. El problema es que, detrás de las pesas, las poses y las demostraciones de amor, sigue abierto un conflicto bastante menos divertido: Wanda todavía no puede regresar a Buenos Aires con Francesca e Isabella porque, según denuncia, el padre de las nenas se niega a firmar la documentación necesaria.
La empresaria volvió a la carga con un durísimo mensaje en el que expuso la situación que atraviesa con sus hijas y cuestionó directamente las decisiones de Icardi. El reclamo adquiere todavía más peso ante la cercanía del comienzo de las clases: las menores deben presentarse en el colegio el próximo 3 de agosto.
"Mis hijos sufren un traumático robo y el padre de las nenas decide separar a los hermanos. No les firma el pasaporte para que vuelvan a casa con ellos y además dice que las va a anotar en un colegio de acá temporal hasta que las deporten en Turquía", escribió en Instagram.
En este contexto, la conductora aseguró que sus hijas estarían manifestando su deseo de regresar a la Argentina y apuntó contra la actitud del futbolista frente a esa situación: "No escucha el sufrimiento que sus psicólogas están evidenciando en cada charla online con las menores. ¿Qué clase de padre no responde ni escucha el pedido desesperado de sus hijas de volver a casa con su familia y mascotas".
Por último, disparó: "Qué irónico que el padre se muestre feliz brindando y él si pueda estar donde mis hijas ruegan volver".
La ironía no podría ser mayor: mientras el ex futbolsita se niega a firmar la documentación para que sus hijas puedan regresar y retomar su vida en la Argentina, él disfruta tranquilamente de ese mismo país junto a la China. Sin club y con su futuro futbolístico completamente en el aire, el delantero pasa sus días instalado en la "casa de los sueños" de Nordelta.
Frente a la falta de acuerdo, los asesores legales de Wanda Nara evalúan solicitar una autorización judicial supletoria. Esta vía permitiría gestionar la documentación oficial mediante la intervención directa de un tribunal de familia y evitar que la negativa de uno de los progenitores siga trabando el regreso.