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Advierten sobre el impacto de la IA en el empleo: "Los perfiles que hacen tareas repetitivas son los que más sufren"

El especialista en búsquedas ejecutivas y transformación organizacional, Ricardo Bäcker, analizó cómo la IA ya está modificando el mercado laboral.

04 Mayo de 2026 12:51
El impacto de la inteligencia artificial en el empleo

La inteligencia artificial dejó de ser una promesa futurista para convertirse en una fuerza que ya está transformando el mundo laboral a una velocidad inédita. En ese contexto, Ricardo Bäcker, Founding Partner de Bäcker & Partners y consultor especializado en búsquedas de altos ejecutivos y transformación cultural de organizaciones, analizó cuáles son los perfiles más amenazados, qué habilidades empiezan a ser decisivas y cómo las empresas enfrentan una revolución que todavía genera más preguntas que respuestas. "Los perfiles que más sufren son los que hacen tareas repetitivas y tareas de búsqueda y análisis de información", le explicó a BigBang.

El impacto de la inteligencia artificial en el empleo

Al referirse a los empleos más expuestos frente al avance de la IA, detalló que muchas de esas funciones ya están siendo reemplazadas por herramientas tecnológicas capaces de automatizar procesos completos. "Estas posiciones son sustituidas por sistemas de IA que pueden ser desde el simple Chat GPT hasta sistemas que atraviesan la organización combinando IA con humanos que toman decisiones", sostuvo. 

Pero el especialista advirtió que el fenómeno abre además un problema silencioso que empieza a preocupar dentro de las organizaciones: la formación de futuros líderes. "Muchos futuros gerentes se formaban en su etapa de juniors analizando datos y esta escuela se pierde. ¿Cómo llegarán a madurar? Todavía no está resuelto", planteó. La reflexión aparece en un escenario global atravesado por pronósticos inquietantes. 

El Foro Económico Mundial estima que 92 millones de trabajadores podrían perder sus empleos hacia 2030 producto de la automatización y la transformación tecnológica. Para Bäcker, el proceso no implica necesariamente el fin del trabajo, aunque sí una reconversión profunda de las tareas y de la lógica laboral tradicional. "Las herramientas básicas de IA logran que cada uno pueda usar menos horas en hacer su trabajo diario", alertó.

El impacto de la inteligencia artificial en el empleo

Y desarrolló: "Por ahora gran parte de ese beneficio se lo queda el individuo, pero rápidamente las empresas querrán reducir sus planteles y quedarse ellas con esa ganancia". Frente a esa posibilidad, el consultor propuso un camino alternativo. "Mi propuesta es que no sea así, que no se reduzcan los planteles y la gente tenga más tiempo para el ocio, con lo que se mejora la economía y no se empeora", afirmó.

Más allá del impacto empresarial, Bäcker remarcó que el gran cambio pasa por la necesidad permanente de adaptación. "Toda persona que trabaje tiene que ser consciente de que en su vida laboral van a aparecer nuevas tecnologías que tendrá que aprender para no quedar afuera del sistema", señaló. Y describió lo que, según él, dominará el futuro del empleo: "Mente abierta y capacidad de aprendizaje son las claves del futuro. Ser de los que impulsan el cambio y no de los que son arrastrados".

Consultado sobre cómo deben actuar las compañías frente al temor que genera la inteligencia artificial entre los empleados, el especialista reconoció que el miedo es inevitable, aunque consideró que las organizaciones tienen responsabilidades concretas. "Las empresas tienen la obligación de ser competitivas y tienen que capacitar a sus empleados para mejorar su empleabilidad. Es difícil que no haya miedo", destacó.

El impacto de la inteligencia artificial en el empleo

Y añadió: "Pero deben generar conciencia de la necesidad de adaptación y ayudar con la empleabilidad y ser generosas en las desvinculaciones". Sin embargo, aclaró que el mayor esfuerzo deberá surgir de cada trabajador. "Las personas deben tomar conciencia que el esfuerzo principal lo tiene que hacer ellas", sostuvo. Para Bäcker, el verdadero valor de la IA no pasa únicamente por automatizar tareas simples sino por su integración en procesos críticos para los negocios. "En una primera etapa, es una herramienta personal: permite a individuos hacer lo mismo que antes, pero mucho más rápido. Eso genera una mejora de productividad inmediata", explicó.

Luego, señaló, las empresas intentan apropiarse de ese beneficio. Pero aclaró que las aplicaciones más sofisticadas funcionan mejor en combinación con intervención humana. "El verdadero valor de la inteligencia artificial aparece en otro nivel: en las aplicaciones críticas para el negocio, las llamadas 'mission critical'. Y ahí la respuesta no es reemplazar personas, sino combinar inteligencia artificial con intervención humana", remarcó.

El especialista también vinculó esta transformación tecnológica con un cambio más amplio en la vida laboral moderna: carreras menos lineales, trabajos más inestables y una mayor necesidad de reinventarse varias veces a lo largo de la vida. "La mayor longevidad plantea un nuevo escenario: más años de vida activa, más necesidad de sentido, pero también mayor necesidad de asegurar ingresos sostenibles en el tiempo", analizó.

El impacto de la inteligencia artificial en el empleo

Y agregó: "El trabajo se vuelve más inestable, menos predecible. Las carreras ya no son lineales. Habrá transiciones, pausas, reinvenciones", agregó. En ese marco, consideró que quienes logren interpretar antes los cambios tendrán ventaja. "La oportunidad es clara pero exigente: ser el que entiende el cambio, el que lo anticipa y el que actúa", afirmó. Para eso, recomendó "adoptar temprano, aprender de forma continua, desarrollar capacidad de gestión de proyectos y animarse a explorar nuevas herramientas antes que el resto". También dejó una advertencia económica en medio de un mercado laboral cada vez más incierto: "Es fundamental construir respaldo económico. Ahorrar, prever y pensar más allá del empleo tradicional". Finalmente, sentenció: "La transformación no es opcional. La única decisión real es desde qué lugar se la enfrenta: como espectador o como protagonista".