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¿No hay agujero negro en el centro de la Vía Láctea? La alternativa que propuso el CONICET

El centro de la galaxia podría ocultar un núcleo invisible y superdenso.

03 Marzo de 2026 14:06
Vía Láctea

Desde hace muchos años, la idea que la ciencia tenía es que en el centro de la Vía Láctea vive un agujero negro gigante. A ese objeto enorme se lo llama Sagitario A*, y se cree que tiene una masa equivalente a unos 4 millones de soles compactados en un espacio muy pequeño. La evidencia de que existe viene de observar a estrellas muy cercanas que se mueven a velocidades impresionantes, como si algo enorme las estuviera "jalando" con su gravedad. 

Pero ahora un grupo de científicos, con participación importante de investigadores del CONICET, propone otra idea que también encaja con las observaciones de esos movimientos de estrellas, y que nada tiene que ver con un agujero negro.

Investigadores del CONICET propusieron una alternativa sobre la idea del agujero negro en la Vía Láctea

La idea no niega lo que se observa, sino que cambia la interpretación. Las estrellas cercanas al centro siguen moviéndose como indican las mediciones; lo que varía es qué las está empujando a hacerlo de esa manera. En este escenario alternativo, la materia oscura estaría compuesta por partículas llamadas fermiones que, bajo ciertas condiciones, podrían agruparse hasta formar una estructura extremadamente compacta en el centro de la galaxia. Ese núcleo sería tan masivo que su gravedad imitaría casi a la perfección la de un agujero negro.

El modelo, además, ofrece una ventaja conceptual: permitiría explicar con un mismo esquema tanto lo que ocurre en el centro galáctico como la forma en que rota toda la galaxia. Desde hace décadas, los astrónomos saben que las galaxias giran a velocidades que no se pueden justificar solo con la materia visible —estrellas, gas y polvo—. Por eso se recurre a la materia oscura como un componente clave. La propuesta unifica ambas escalas en una sola estructura continua.

Ese núcleo sería tan masivo que su gravedad imitaría casi a la perfección la de un agujero negro

Los propios investigadores son prudentes, y no afirmaron que el agujero negro no exista, sino que plantearon una alternativa teórica que también encaja con los datos actuales.

Si esta hipótesis se confirmara, no solo cambiaría lo que creemos sobre el centro de la galaxia, sino que también abriría nuevas preguntas sobre la naturaleza de la materia oscura, uno de los mayores enigmas de la física moderna. La discusión, lejos de cerrarse, acaba de empezar.