Más
Actualidad
Resistencia social contra el ajuste

Cuarta Marcha Federal Universitaria: crece el conflicto con Milei y las universidades vuelven a las calles contra el ajuste

Docentes, estudiantes y rectores denuncian un "desfinanciamiento histórico" mientras el Gobierno judicializa la ley universitaria y busca frenar el reclamo salarial.

12 Mayo de 2026 08:17
Nueva marcha universitaria

La universidad pública volverá a convertirse este martes en el epicentro de una masiva protesta nacional contra el gobierno de Javier Milei. La cuarta Marcha Federal Universitaria se realizará en todo el país con movilizaciones simultáneas, clases suspendidas y paro total en las universidades nacionales, en medio de un conflicto cada vez más profundo por el ajuste presupuestario, la caída salarial y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.

Carteles de la última marcha universitaria

El acto central tendrá lugar en Plaza de Mayo desde las 17, aunque durante toda la jornada distintas columnas de estudiantes, docentes, no docentes, investigadores y organizaciones sindicales confluirán desde diferentes puntos de la Ciudad de Buenos Aires. La protesta, impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales, apunta directamente contra la política educativa de la Casa Rosada, a la que acusan de provocar un "desfinanciamiento" sin precedentes sobre el sistema universitario público.

La movilización se produce en un contexto de máxima tensión política y judicial. La semana pasada, la Sala III de la Cámara Contencioso Administrativo Federal habilitó al Gobierno nacional a llevar el conflicto por la Ley de Financiamiento Universitario directamente a la Corte Suprema, suspendiendo de hecho la cautelar que obligaba al Estado a transferir fondos para salarios y becas. Mientras tanto, las universidades denuncian que las transferencias presupuestarias acumulan una caída real del 45,6% entre 2023 y 2026 y que los salarios docentes y no docentes perdieron cerca del 50% de su poder adquisitivo.

El reclamo central de la protesta no cambió desde la primera gran marcha del 23 de abril de 2024: exigir que el Ejecutivo cumpla la ley aprobada por el Congreso y respaldada judicialmente en dos instancias. Sin embargo, lejos de retroceder, el Gobierno profundizó la confrontación con el sistema universitario bajo el argumento de que aplicar plenamente la norma "comprometería el equilibrio de las cuentas públicas". En ese marco, desde el oficialismo sostienen que la ley no establece claramente las fuentes de financiamiento y que su implementación afectaría "la estabilidad económica y la macroeconomía del país". 

Los mejores carteles de la marcha universitaria, parte II

Incluso, según el propio Estado, cumplir la norma implicaría reasignar el 90,3% de los créditos disponibles para gastos primarios. La respuesta de las universidades fue inmediata: denuncian que el ajuste sobre educación y ciencia se convirtió en una prioridad política del gobierno libertario. La situación salarial aparece como uno de los ejes más críticos del conflicto. Según datos del sector, el 80% de los docentes universitarios se encuentra por debajo de la línea de pobreza y los salarios acumulan diecisiete meses consecutivos de caída real.  A eso se suma el congelamiento de las becas Progresar, que permanecen desde diciembre de 2023 en $35.000 pese a la inflación acumulada. 

La secretaria general de CONADU, Clara Chevallier, apuntó directamente contra el Gobierno: "El Gobierno viene dando manotazos de ahogado, tratando de bloquear judicialmente una ley que fue votada y sancionada en dos ocasiones por el Congreso nacional". Y agregó: "Los sindicatos siempre tenemos en claro que la principal arena de lucha no es la judicial, sino la acción gremial. Por eso, para este martes esperamos una marcha masiva que, además de defender a la universidad, sirva para articular esas broncas que estamos viviendo de forma privada, de manera aislada".

La dirigente incluso fue más allá al afirmar: "Esperamos que el 12 de mayo sea el comienzo del fin de este gobierno". Desde el movimiento estudiantil también advierten sobre las consecuencias sociales del ajuste. Abril Miranda, secretaria general de la Federación Universitaria de Mar del Plata, aseguró: "Reconocemos que hay una transferencia directa del ajuste hacia las universidades nacionales, que tienen enormes dificultades para garantizar el funcionamiento básico". Y remarcó: "Los estudiantes vivimos en una situación de pluriempleo y, al igual que los docentes, tenemos que sostener dos o más trabajos para poder subsistir".

Los mejores carteles de la marcha universitaria, parte II

Miranda también alertó sobre el aumento de la deserción universitaria: "Cada vez más alumnos abandonan las aulas, por no poder costear gastos de transporte, materiales de estudio y demás". El presidente del CIN y rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, sostuvo que "ahora más que nunca, la manifestación del 12 tiene que ser contundente". Y completó: "Un país recordándole a un presidente por qué es importante cumplir con la ley. Un país recordándole a un presidente por qué la educación es importante. Un país defendiendo lo que a Argentina le hace bien".

Bartolacci también describió un escenario alarmante para el sistema universitario: "El sistema universitario se encuentra en el punto histórico más bajo de financiamiento", equivalente al 0,4% del PBI. A la protesta se sumarán las dos CTA, sectores de la CGT, la UOM, la UTEP, organizaciones estudiantiles, agrupaciones políticas de la UCR, el peronismo y la izquierda, además de miles de ciudadanos autoconvocados. También habrá fuerte presencia de referentes de la cultura como Griselda Siciliani, Pablo Echarri, Mercedes Morán, Lizy Tagliani, Dolores Fonzi, Lali Espósito y Carlos Solari, quienes respaldaron públicamente la convocatoria.

La disputa también escaló en el área sanitaria. La Universidad de Buenos Aires denunció que el Gobierno no transfirió fondos para insumos y mantenimiento de sus hospitales universitarios, incluido el Hospital de Clínicas, cuyos directivos advirtieron que podrían dejar de atender pacientes en un plazo de 45 días si no se regularizan los envíos presupuestarios. Según las autoridades universitarias, la deuda acumulada ronda los 20 mil millones de pesos. El Ministerio de Capital Humano rechazó las acusaciones y aseguró que los fondos "fueron girados en tiempo y forma", aunque desde la UBA sostienen que hace cuatro meses no reciben partidas operativas.

Los mejores carteles de la marcha universitaria, parte II

En la Ciudad de Buenos Aires habrá múltiples puntos de concentración antes de la llegada a Plaza de Mayo. La columna de la UBA se reunirá en Plaza Houssay; la UNA convocará en Avenida de Mayo y Salta; las CTA marcharán desde Diagonal Norte y San Martín; mientras que la CGT y otros sindicatos confluirán desde distintos accesos al centro porteño. La protesta tendrá réplicas en Córdoba, Santa Fe, Salta, La Plata, La Pampa y el resto de las provincias, consolidando una nueva jornada nacional de rechazo a la política universitaria del Gobierno.