Más
Actualidad
"Trabajo 24 horas y no me alcanza"

Vivir para trabajar: no alcanzan las horas del día para llegar a fin de mes

Laburantes sin tiempo que multiplican sus horas para sobrevivir. Jornadas extensas y poca plata. La Argentina explotada

30 Agosto de 2026 13:39
La película Tiempos Modernos relata cómo los trabajadores son "esclavos" de sus tareas

Ya no se trata de trabajar para vivir. Para miles de trabajadores, la ecuación se invirtió: ahora hay que vivir para trabajar, trabajar y trabajar. Las jornadas se extienden más allá de las ocho horas estipuladas por ley, el tiempo libre desaparece y hasta los momentos de descanso se convierten en oportunidades para conseguir un ingreso extra.

La pérdida del poder adquisitivo, el freno de las paritarias y el aumento constante de los alimentos empujaron a muchas familias a una rutina agotadora. El dinero alcanza cada vez menos, las deudas se acumulan y el ocio —ese tiempo necesario para descansar, compartir y cuidar la salud— parece haberse convertido más que en un privilegio, ¡un lujo!

La película Tiempos Modernos relata cómo los trabajadores son "esclavos" de sus tareas

A eso se suma el cierre de los accesos a la moratoria jubilatoria, que dejó a miles de personas -pero sobre todo mujeres- sin la posibilidad de completar los años de aportes necesarios para jubilarse. El futuro aparece así como otra preocupación: quienes hoy laburan hasta el límite tampoco saben si mañana podrán retirarse con un ingreso digno. BigBang salió a la calle y preguntó cómo es la realidad de un trabajador o trabajadora de a pie. 

"Si es posible trabajo día y noche"

Miguel Ángel trabaja en la construcción y realiza tareas de pintura y refacciones en departamentos. Tiene tres hijos y forma parte de una familia de cinco personas. Para él, el tiempo de ocio quedó directamente condicionado por la situación económica.

"No se puede tener demasiado tiempo de ocio por motivos económicos, yo tengo tres hijos, somos cinco en total y cuando iba a un restaurante me gastaba la cuarta parte de lo que me gasto ahora, tengo que llevar más de 100 pesos que es la comida de toda la semana", contó.

Miguel Ángel, trabaja día y noche para poder solventarse

La falta de trabajo también modificó su rutina: "No hay mucho trabajo, la gente contrata poco porque todo está caro. Tengo que avanzar como puedo y si es posible trabajo día y noche para terminar un trabajo y solventar", relató. Pero ni siquiera ese esfuerzo alcanza para salir del ahogo: "Aún así no alcanza, queda siempre una deuda que pagar".

Una mujer que trabaja 24 horas

El relato más angustiante es el de una trabajadora que se desempeña como cuidadora de una anciana. Su jornada no tiene ocho horas, ni nueve, ni diez: lo hace durante 24 horas. "Soy cuidadora de una anciana y trabajo 24 horas. No me alcanza. La diferencia es que tenés casa y comida y con esa cuestión zafás un poco pero no alcanza para nada. necesitaría otro trabajo más", relató.

"Trabajo 24 horas y no me alcanza", contó a BigBang una cuidadora

Además de realizar tareas de cuidado durante todo un día, la mujer tiene 61 años y no pudo acceder a una moratoria jubilatoria porque no reunió la cantidad de aportes necesarios y así queda plasmado un doble castigo: trabajar jornadas extenuantes en el presente y quedar, al mismo tiempo, sin una salida previsional para el futuro.

La cuidadora también contó que no tiene tiempo para atender sus propias necesidades: "No tengo tiempo para mí, por eso voy corriendo a un turno médico. Es tiempo para la abuela, cuidarla y esa es la responsabilidad. No la estamos pasando bien, ya lo ves en la tristeza de la gente, en la cara y en la falta de consumo. Se ve en el consumo interno del país, en los negocios chicos, en la cantidad de gente sin trabajo, decepcionada, triste, peleando, golpeando, insultando, la gente no está bien".

Javier Milei

Sobre el Gobierno de Javier Milei fue contundente: "La gestión es malísima. Evidentemente este presidente trabaja para otros intereses,e s muy vendepatria y ya no hay manera de defenderlo" y cerró con una advertencia cargada de angustia: "No sé qué espera la gente para despertar, para dejar de apoyar esta locura, porque cuando esto termine nos vamos a enterar de cosas terribles".

"Trabajo 9 horas seguro y no llego a fin de mes"

Un laburante de OCASA contó que también debe extender su jornada laboral más allá de las ocho horas: "Trabajo 9 horas seguro y no llego a fin de mes", sostuvo y contó que la pérdida del valor real del salario se volvió una certeza cotidiana: "El dinero alcanza menos, perdió el valor".

Tiene un hijo que asiste a la universidad y una esposa. Aunque la universidad sea pública, explicó que estudiar implica gastos que pesan sobre el presupuesto familiar: "El costo de los viáticos, una reunión para estudiar, es una inversión de dinero", señaló y, cuando se le preguntó si tiene tiempo de ocio, respondió: "Sí, tengo tiempo de ocio pero tenés que hacer un rebusque para ganar un extra más para que te alcance el dinero".

El descanso aparece, entonces, subordinado a la necesidad de generar otro ingreso. Además, sostuvo puede tener algunas horas libres, pero debe usarlas para conseguir una changa y completar el salario: "Sería ideal tener más tiempo de ocio. Porque lo único que no se puede comprar es el tiempo. Vivimos en una ciudad tan consumista que no nos puede faltar nada y eso depende del dinero y para obtenerlo sacrificás mucho tiempo que no se va a recuperar", reflexionó.

Cada vez más desempleo en la Argentina libertaria

También describió el círculo que atraviesan millones de familias: "Es un círculo vicioso porque al cerrarse fuentes de trabajo es más difícil conseguir ese dinero, es muy complejo. En lo que más se va la plata es en lo básico comida, servicios, transporte. Ni hablar de darse un gusto: una familia tipo de cuatro personas... no podés... cómo hacés".

Cuando las paritarias no compensan, los alimentos suben, el transporte se encarece y el dinero pierde valor, el tiempo libre empieza a desaparecer. Y cuando una mujer debe trabajar 24 horas para seguir sin llegar a fin de mes, la pregunta indiscutida es: ¿cuánto más puede resistir un cuerpo?