Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina captaron la atención no solo por lo deportivo, sino también por lo mediático, con la participación de Tiziano Gravier, hijo de Valeria Mazza.
Si bien el joven sorprendió por su nivel, en su última prueba no tuvo el resultado esperado y fue descalificado en Slalom. "Ya hice el duelo", admitió con una tímida sonrisa en una entrevista.
El esquiador argentino venía de destacadas actuaciones, con un histórico puesto 28 en la categoría Super-G y una posición 26 en Slalom Gigante. Esta vez, en Slalom, quedó fuera de competencia tras cometer un error en el recorrido.
"Hoy es un día un poquito más complicado", reconoció en diálogo con ESPN. Y explicó: "Mis disciplinas más fuertes eran el Supergigante y el Gigante, que son en las que me vengo especializando hace dos años. El Slalom lo habíamos dejado un poquito de lado, pero cuando llegamos y vimos la oportunidad tremenda de representar al país en una disciplina más, decidimos competir".
"Sabíamos que era la disciplina en la que podía estar un poquito más flojo, pero dijimos de darle una chance igual. Yo tenía muchas ganas de competir, más que mi equipo. Hoy no pudo ser: en la entrada en calor me sentí muy bien y con muchas ganas, pero estaba un poco complicado y la visibilidad en el área no ayudó mucho. Cometí un error y el Slalom es así", se lamentó.
Sobre la descalificación, el hijo de Valeria Mazza habló a corazón abierto: "Ya hice un poco el duelo y creo que no tengo nada de qué arrepentirme. Estoy contento en general, fue una semana increíble y me quedo con eso".
A sus 23 años, Tiziano también contó qué habría sido de su vida si no se dedicaba al esquí: "Deportista seguro. Capaz que estaría jugando al rugby, al fútbol, al tenis o a otro deporte. Pero muy probablemente al rugby".
Y agregó: "Jugué hasta los 17 años, hasta que en un momento tuve que tomar la decisión de elegir. Siempre que estoy en Buenos Aires sigo yendo a ver al SIC, tengo muchísimos amigos ahí", en referencia al histórico club SIC.
Finalmente, Tiziano Gravier se mostró agradecido por el respaldo recibido desde la Argentina: "Entendemos que el esquí y los deportes de invierno capaz que no son tan grandes en el país. Estamos intentando ser cada vez más competitivos a nivel mundial. Creemos que se pueden hacer cosas mejores y estamos acá para eso".